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£muo ^£i?iduno vri
AERO-CLUB DE CHILE
Sociedad para el fomento de la locomoción aérea, aprobada por Decreto Supremo de fecha 3 de Junio de 1913
Oficina: MORANDE, N/» 450 Dirección Telegráfica: «AEROCLUB»
CASILLA 2720.—TELEFONO NACIONAL 324 Aeródromo: BATUCO.—TELEFONO N.° 5.
OBJETO:
Fomento de la locomoción aérea
en sus aplicaciones sportivas y cient í-
ficas.
socios
Cuota de incorporación para los so¬
cios vitalicios .$ 1,000.00 (por una
sola vez).
Cuota de incorporación para socios
activos, $ 50.00
Cuota anual, $ 600.00 pagadera en
mensualidades de $ 5.00.
DIRECTORIO
Presidente, señor Jorge Matte C.
Vico-presidente, Corone), Pedro
Pablo Dartnell
Secretario, señor Armando Venegas
Tesorero, Sr. Juan A. Main enda V.
DIRECTORES, SEÑORES:
Jorje Andrés Guerra
Capitán Manuel Avalos
Bernardo Morales
Víctor Contreras G.
Francisco Fierro
Luis Serrano Montaner
Hernán Fleischmann
Ignacio Marchant S.
Augusto Perrey
Joaquín Jelves
Benjamín Urzúa S.
SOCIOS
VITALICIO
Eugenio Chouteau Manterola.
SOCIOS HONORARIOS
A ce vedo Luis A. (aviador)
Urzúa S. Benjamín.
Phillips Enrique
ACTIVOS
Alessandri José P
Andrade Muñoz A.
Anguita Ernesto
Arredondo Víctor
A tria Manuel
Avalos P. Manuel
Band 'Armando
Barros Barios Manuel
Bresciani Eduardo
Boza Roberto
Concha Daniel.
Cabezas Miguel (aviador)
Cabezas Felipe
Cabezas Oscar
Casanova Víctor
Castro Ramírez Emilio (aviador)
Copetta César
Copetta Félix
Cuevas Benito
Cousiño Emilio
Cousiño Rafael
Cifuentes Guillermo
Cifuentes Ricardo
Cifuentes Ernesto
Covarrubias Aníbal
Cozzi Ruggero
Contreras P. Carlos
Contreras Víctor
Cent o Amadeo
Chaigneau Fernando (aviador militar)
Díaz Garcés Joaquín
Deluermoz Juan 2.°
Díaz Julio Ernesto
í Didier Oscar (aviador)
Downev Guillermo
Dartnell Pedro P.
Durret Enrique
Doizi Duval Jorge
Durret Fernando
Díaz Alejandro
Echeverría L. Julio
Fuenzalida José del C.
j Figueroa L. Joaquín
| Fernández Armando
Fernández Manuel J.
Figueroa P. Clodomiro (aviador)
Flores José M.
Furet Paul
Fischer Müller Fernando
Fleischman Hernán
Fierro P. Francisco J.
Fierro A. del
¡ Gálvez Juan
Gómez Miguel A.
Goyeneche Gastón de
Guerra Jorge Andrés
Guzmán Enrique
Goffi Pablo
Gamboa Isaac
Gallardo Julio
Gálvez Salvador
Grunert Cárlos
Izquierdo Domingo
Iñiguez L. Pedro
Infante Ignacio
<1 el vez . oaquín
Jiménez Osvaldo
Kaulen Ossa julio
Labra Mutis Julio
Lavín Rómulo
Lathower E. de
León Augusto
Leguas Aurelio
Matte Gormaz Jorje
Maluenda V. Juan A.
Mathieu Luis Elias (aviador)
Molina Lavín Eduardo (aviador)
Molina Lavín Hernán
Morales Bernardo
Marín Roberto
Molina Juan N.
Meza Torres Ricardo
Marchant S. Ignacio
un ego II . C¡ i los
Page R. Luis (aviador)
Pagani Albino
Pérez Abraham
Perrey Augusto
Phillips Enrique
Provasoli Virgilio
Placier Gustavo
Pujol Luis
Poupin Arsenio
Peña Daniel
Pérez Larraín Enrique
Ponce Tucapel (aviador militar)
Pepper Van Burén Carlos
Renard Jorge
Robinovitch Elias
Rojas Adalberto
Rivano Adalberto
Rivano Oreste
Ramírez Daniel
Ravioly Erasmo
Saavedra M. Cornelio
Sage Carlos
Subercaseaux León
Salas Samuel
Santelices Lisandro
Serrano M. Luis A.
Soza Alejandro
Salvo Oscar E.
Sotorff Alberto
Salas Silva Exequiel
Solar Vicente del
Urzúa S. Benjamín
Urzúa Lavín Armando
Venegas Armando
Venegas Rosendo
Valenzuela Rafael JB)
Vera Aurelio
Vásquez C. Erasmo S.
Valenzuela Manuel
Weber Alejandro
Vori Guido
Zañartu P. Enrique
Boletín del dero-Club de Chile
Administración: Compañía, 1065 Casilla 2720 = Santiago
Año | 0 Santiago de Chile, Marzo - Julio de 1915 0 Núm. 9
El primer Directorio del Aero Club de Chile (Mosaico de la Fotografía Vera)
BOLETÍN DEL AERO CLUB DE CHILE
194
La Patria de duelo
El día 7 de abril ha marcado en nuestra
historia patria uno de esos actos de valor y
abnegación que enaltece a los ciudadanos.
Dos nuevas víctimas de la aviación han
pasado a figurar al lado de otros héroes que
como éllos han dado su vida por la patria.
Cumpliendo órdenes superiores el intré¬
pido aviador, teniente primero Tucapel
Ponce, acompañado por el observador, te¬
niente artillero, Emilio Berguño, se remon¬
taron en uno de los biplanos «Breguet» de
nuestra flotilla militar con el objeto de
practicar reconocimientos durante las ma¬
niobras qne realizaba el Ejército en los
campos de Camarico.
Un descenso en el terreno donde estaba
el cuartel general, ejecutado con la maestría
que caracterizaba al piloto, se tranformó
luego en vertiginosa caída, pues los coman¬
dos no respondieron y el biplano se estrelló
brutalmente contra la tierra, despedazando
a sus infortunados tripulantes.
La muerte de estos dos jóvenes y distin¬
guidos oficiales de nuestro Ejército, como se
comprenderá, causó hondo pesar entre sus
camaradas, llevando la consternación a to¬
dos los habitantes del país que seguían de
cerca el desarrollo de las operaciones de la
fuerza armada, en combinación, por primera
vez, con el servicio valiosísimo de la quinta
arma: la aviación.
Al consignar en estas páginas algunas no¬
tas sobre este triste suceso, queremos dejar
de manifiesto el sincero pesar y la loca an¬
gustia que la noticia causó entre los que por
uno u otro medio se encuentran ligados al
porvenir de la aeronáutica.
La redacción del Boletín del Aero Club de
Chile, rinde, pues su homenaje a los héroes
que cayeron en el cumplimiento del deber.
Los funerales
Los funerales de los tenientes Ponce y
Bergoño revistieron todos los caractéres de
la apoteosis que la ciudad entera quería ren¬
dir a sus restos; fueron grandiosos y conmo¬
vedores.
Al despedirlos en el Cementerio hicieron
uso de la palabra los señores Ministro de
Industria y Obras Públicas, Don Corne-
lio Saavedra Montt, en representación del
Gobierno; capitán don Luis Cabrera Gana,
en nombre del Ejército; teniente don Tobías
Barros, por el Regimiento de artillería Tac¬
na número 1; teniente don Oscar Fenner,
por encargo de la Escuela Militar; don Ar¬
mando Venegas, en representación del Aero
Club de Chile; don Héctor Arancibia, por la
Asociación Sportiva de Santiago; don Sa¬
muel Fernández Montalva, que declamó
una inspirada poesía; don Nicanor Molinare,
don Alejandro Bañados, el capitán Figue-
roa, director de los Boy Scouts.
Reproducimos a continuación los discur¬
sos del señor Ministro de Industria y el del
representante del Aero Club.
Don Cornelio Saavedra Montt
La República entera se ha extremeeido a
un mismo tiempo de dolor y de orgullo al
recibir la noticia de ja catástrofe que ha
puesto fin prematuro a la existencia de dos
jóvenes oficiales, en quienes ella cifraba las
más legítimas esperanzas.
«Si es grande el heroísmo de la juventud
que rinde su vida en los campos de batalla,
a la sombra de los colores nacionales desple¬
gados al viento y frente a frente del enemi¬
go que amenaza la honra o la integridad de
BOLETIN I»EL AERO CLUB DE CHILE
195
Ja patria, es tan grande, señores, tan digno
de admiración y empeña de igual modo la
gratitud nacional, el temerario arrojo de
dos jóvenes oficiales que, en plena paz y
cuando nada turba la serenidad del hori¬
zonte, no han vacilado en confiar su vida y
las risueñas esperanzas de un porvenir se¬
guro, a las frágiles alas de un aeroplano,
para servir de guía y
señalar las posiciones
de un supuesto ene¬
migo en los estudios
prácticos de la ins¬
trucción militar.
«Niños aún, cuando
apénas tocaban los
umbrales de la juven¬
tud y el porvenir les
sonreía con las primi
cias de una carrera,
iniciada bajo los más
honrosos y felices aus¬
picios, cayeron de lo
alto; pero cayeron en¬
vueltos en los jirones
del avión, desde ese
instante convertidos
en los cendales de la
inmortalidad y de la
gloria.
«Es ciertamente do¬
loroso que los esfuei-
zos militares del país
y las severas exigencias que la guerra mo¬
derna impone hoy a todos los países cixili.
zados, lleguen a colocarnos en situación de
exponer a nuestra juventud a tan tremendos
sacrificios; pero no es menos cierto que en
la historia de las naciones, como en la vida
individual, la grandeza de los actos, civiles
o militares, se mide por la magnitud de los
peligros afrontados.
«Tucapel Ponce y Emilio Berguño, el te
merario piloto y el laborioso e instruido te¬
niente, no han consumado, señores, un sa¬
crificio estéril, como la semilla que cae en
tierra ingrata. Sus nombres gloriosos que¬
darán escritos desde hoy en el libro de oro
de la gratitud nacional y su heroica muerte
servirá de ejemplo a las nuevas generacio¬
nes para enseñarles la ley sublime del sacri¬
ficio silencioso e incondicional en aras de la
patria.
«El Gobierno de la
Bepública ha querido
hacer suya esta mani¬
festación del sentí -
to nacional herido en
lo más vivo y delicado
de sus afectos. Al in¬
humar los restos que¬
ridos de Ponce y de
Berguño no les dare¬
mos, señores, el adiós
resignado y doloroso
de la despedida supre¬
ma, sino el saludo
triunfal de su entrada
al templo de la gloria.
Devolvamos a la tierra
lo que hay en ellos de
frágil y perecedero;
miéntras su espíritu
vive en la juventud
eterna del recuerdo a
los héroes que sacrifi¬
can la suya al más
grande y más noble de los amores humanos:
el amor a la patria.»
Don Armando Venegas
Señores: Una triste y honrosa misión me
ha confiado el directorio del Aero Club de
Chile, en cuyo nombre hablo; despedir, dar
el último adiós a los tenientes Tucapel Pon-
ce Arellano y Emilio Berguño Menese«,
muertos en el cumplimiento del deber. Y ts
V r *. *
El Teniente 1 P Aviador, don Tucapel Ponce.
190
BOLETTN DEL AERO CLUB DE CHILE
VA-»*. ... .
1. De izquieida a derecha: Teniente Tuca-
pe] Ponce, Teniente Ramón Ver gara y
Teniente Sócrates Aguirre.— 2. Los her¬
manos de los Tenientes Ponce y Berguño
en e] lugar del accidente.— 3. El Breguet
completamente invertido.—4. El Tenien¬
te Ponce armando el Breguet en el cuar.
tel del Batallón Zapadores en San Fer¬
nando.—5. El Sr. Galvarino Ponce, her¬
mano del Aviador y el Tesorero del A. C.
de Ch. Sr. Maluenda en el lugar del acci¬
dente.—6 . Otro aspecto del Breguet, destrozado.—7. En Molina.—Conducción de los restos de los
malogrados aviadores, desde el Cuartel de Policía a la Iglesia.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
197
honroso, señores, porque es un alto honor
despedir a los héroes que como estos dos jó¬
venes han rendido su vida envueltos en el
pabellón nacional!
La aviación, ciencia que es una de las
grandes invenciones de nuestro siglo y cuyo
progreso se ha ido extendiendo cada día más
hasta llegar a ser hoy algo indispensable en
los ejércitos modernos, como que ella re¬
presenta los ojosdeesa máquina guerrera,ha
tronchado muchas vidas útiles,exigidas como
pago para conseguir su perfeccionamiento.
Nuestro pueblo que asimila con facilidad
todo lo qué signifique arrojo y valentía, se ha
entregado con entusiasmo a la práctica de
la aviación, que requiere ante todo un gran
corazón — como que sin él no sería posible
resistir las múltiples emociones que produce.
Y como resultado ahí están los muchos chi¬
lenos que a costa de grandes sacrificios han
logrado consagrarse como pilotos en Francia
y los que nos ha entregado nuestra Escuela
de Aeronáutica Militar, a la cual han perte¬
necido Mery, Bello, Menadier y Ponce, cua¬
tro víctimas que junto a Acevedo, forman
nuestro martirologio, al que hoy también
habrá que agregar el nombre del teniente
Berguño, que prestaba "sus servicios como
observador.
El aviador Ponce, nuestro consocio y que¬
rido amigo, ese hombre modesto y generoso
do alma, que tantas veces besó el sol en sus
arriesgadas excursiones aéreas; que desafió
la muerte, huyendo de ella cuando preten¬
día abrasarlo en llamas en una desús ascen¬
siones en París, ha rendido aquí su vida
cuando menos lo pensaba, pues fuimos testi¬
gos del entusiasmo con que partió a las
maniobras, donde por primera vez se le pre
sentaría la ocasión de demostrar en forma
práctica sus vastos conocimientos.
Ante esta tumba que guardará para siem¬
pre los despojos de estos dos valientes y cu¬
yo recuerdo será una enseñanza de civismo
para los que quedan, deposito el postrer
adiós de los miembros del Aero Club de
Chile, que doloridos llegan hasta aquí.
Las condolencias
El directorio del Aero Club, en sesión ex¬
traordinaria celebrada el día 8, acordó dejar
constancia en el acta del profundo pesar que
esperimentaba al tener conocimiento de la
muerte de su socio, el aviador Tucapel Pon-
ce, como asi mismo del teniente Emilio Ber
guño; asistir en cuerpo a sus funerales; de¬
positar una corona sobre la tumba de estos
héroes: colocar el retrato de ambos en la
sala de sesiones; comisionar a uno de los di¬
rectores para que hiciera uso de la palabra
en el Cementerio y levantarla sesión en se¬
ñar de duelo.
Entrelas numerosas condolencias recibi¬
das en la secretaría del AeroClub, podemos
mencionarla del Aero Club Arjentino, con¬
firmada después por una sentida nota; de!
Aero Club Brasilero; de los señores Manuel
Ramos Vivot y Carlos Feo. Borcosque, ám-
bos residentes en Buenos Aires y que tuvie¬
ron ocasión de conocer al aviador Ponce y
de una infinidad de diversos puntos del país
BOLETÍN «EL AERO CLUB DE CHILE
198
El accidente del Breguet
A una altura aproximada do 900 metros,
según indicaciones del altímetro registrador
con la llave de los gases cerrada y el contac¬
to corlado, el Breguet inició un descenso
«plañe», para aterrizar en un vasto campo,
cuidadosamente elegido. Al acercarse atie¬
rra, el aparato no obedeció al esfuerzo del
piloto, para enderezar la trayectoria y vino
a chocar contra el suelo en la misma posición
inclinada del descenso.
Los comandos estaban intactos, y la po¬
sición recogida délos brazos contra el pecho
del piloto, con las manos fuertemente asidas
del volante del comando demuestran el es¬
fuerzo inútil hecho sobre el timón de profun¬
didad. El aparato había comprometido su
estabilidad longitudinal y se encontraba en
la situación que los franceses llaman «enga-
gó» (1).
Es el accidente clásico y se repite fre¬
cuentemente en ciertos aeroplanos de esta¬
bilidad longitudinal precaria.
Ya en 1912, sobre el aeródromo de Mour-
melon-le Grand, el capitán Aubry en un De-
perdussin, volaba, a pesar suyo, invertido,
y enderezaba su aparato antes de llegar a
tierra. En enero de 1915, el aviador Rost
se encontraba a 4000 metros, tentando el re¬
cord de altura, cuando fué cogido por una
ráfaga, que lo hizo caer 3000 metros, hacien¬
do girar el aparato sobre sí mismo lo menos
unas diez veces. El aviador hizo recobrar la
posición normal de su aeroplano 1000 metros
antes de llegar a tierra.
La creación de los vuelos de «alta escuela»
ha venido a poner en boga aeroplanos de
centro de gravedad suspendido y equilibrio
indiferente que poseen una estabilidad ca-
(1). Boletín del Aero Club Argentino. Abril de 1915.
tastrófica que preconizan ciertos constructo¬
res. Asi como las hojas de papel que se lan¬
zan al aire alteran la trayectoria planeando
en sentido inverso al primitivo, después de
invertirse; hay aeroplanos que tienen la ten¬
dencia a volar «la tete en bas». Los ejemplos
de «capotage» completo en el aire son fre¬
cuentes, y han sido causa de innumerables
accidentes mortales.
Si el piloto no puede enderezar un aparato,
en el sentido longitudinal a pesar del esfuer¬
zo hecho sobre el timón de profundidad, el
aeroplano se encuentra «engagé» 2.
La muerte de aviadores experimentados,
en aeroplanos en perfectas condiciones, es
una prueba irrefutable de este aserto. Le-
gagneux en Francia, Borrier en Suiza, Ha-
nouille en España, Newbery en Argentina y
Menadier en Chile. El accidente sobreviene
generalmente, al final de un vuelo «plané»
con inclinación exagerada, y cuando el ae¬
roplano es afectado por una ráfaga descen¬
dente. Los pilotos tienen la tendencia, en
vista de la seguridad, de inclinar demasiado
en el descenso su aeroplano, sobre todo cuan¬
do hay que aterrizar en un punto cercano a
la vertical. Basta observar en vuelo las indi¬
caciones de un barógrafo como el indicador
de velocidad «Etevé» 2. para cerciorarse que
en descenso sin motor el aeroplano toma una
velocidad tan considerable que puede llegar
hasta el doble de la normal en vuelo horizon¬
tal. La aceleración de la velocidad, acom¬
paña a la disminución del ángulo de ataque
y se sabe que en las placas curvas que cons¬
tituyen las alas de aeroplanos con la dismi¬
nución del ángulo, disminuye la sustentación
y el centro de presiones retrocede desde el
tercio anterior a la mitad del ala. En ciertas
placas curvas acentuada como la «Bleriot»
BOLETIN D EL A ERO CLUB DE CHILE
199
la incidencia puedo alcanzar un valor nega¬
tivo de 106, sin anularse completamente la
sustentación. Si esta rotación angular se con¬
tinúa, la sustentación desa parece y se hace
después negativa. La velocidad aumenta, el
centro de presión salta del centro al borde
anterior del ala y os el momento de fuerza
del timón de profundidad no es considera¬
ble, la energía humana no podrá impedir
que el aeroplano continúe basta el suelo su
traveetoria descendente con velocidad ace-
*}
lerada. Después del velámen principal se
encuentran a su vez «engagé» las superficies
caudales del «Empennage» y timón de pro¬
fundidad.
El fenómeno está debidamente compro¬
bado por las experiencias en modelos y con
el objeto de retardar este salto del viento
relativo que impele al aereoplano en el sen¬
tido de su peso, el eminente constructor
Breguet hizo sus antiguos biplanos tipo 1913
con la parte posterior de las alas flexibles,
fijándolas por una sola hilera de montantes,
en las proximidades del centro de presión.
De este modo se pensó que el viento relati¬
vo conservaría por mayor tiempo su ataque
positivo. Sin embargo, repetidos accidentes
de esta índole producidos en «Breguet» in¬
dujo a la Aereonáutica Militar Francesa a
solicitar del Constructor el empleo de alas
rígidas con dos corridas de montantes. Ello
demuestra la vacilación que aun existe entre
Técnicos y Constructores sobre ciertos prin¬
cipios nuevos de Aerodinámica.
Sea lo que fuere en Inglaterra el Comi¬
té por la Seguridad en Aviación, al infor¬
mar sobre el accidente mortal ocurrido al
Mayor Merrick se pronuncia sobre, «el gran
peligro de los descensos muy pendientes»
ejecutados por pilotos relativamente no
muy experimentados. En efecto, los pilotos
poco se dan cuenta de la velocidad adquiri¬
das por el aparato y como no tratan de en¬
derezar sino a algunos metros del suelo, ig¬
noran hasta ese momento su crítica situa¬
ción de «engagé» y el accidente mortal es
seguro, dada la considerable fuerza viva del
conjunto que puede alcanzar muchas dece¬
nas de toneladas.
Es interesante ocuparse de la influencia
eficaz de las superficies caudales para evitar
este accidente. Experiencias numerosas se
efectúan constantemente en los países que
se interesan por el progreso de la aeronáu¬
tica.
En Francia, en el laboratorio de Monsieur
Eiffel; en el laboratorio técnico militar de
Chaláis-Meudon y en el de ensayos de aero¬
dinámica de la Universidad de París en
Saint-Cyr. En alemania en la Escuela Su*
perior Técnica de Munich. En el Japón, en
el Instituto Aerodinámico de Koutchino.
En Inglaterra, en el «National Phisical La-
voratory». Las experiencias de Penaud y
del capitán Duchéne, demuestran que, para
impedir que el aeroplano zozobre longitu¬
dinalmente; (1) el ángulo de ataque del ala
debe ser mayor que el del «empennage» fijo,
constituyéndose lo que el capitán Ferver lia.
ma, «diedro longitudinal». Un aeroplano pro¬
visto de estabilidad longitudinal de forma
no zozobraría aún sin timón de profundidad,
si tuviera un motor cuya potencia puesta
en juego pudiera modificarse a voluntad.
La acción estabilizadora del «empennage»
varía evidentemente con el momento estáti¬
co de la superficie por el brazo de palanca
y ángulo de ataque. Si el «empennage» se
encuentra en el lecho del viento sin ser sus¬
tentado se comporta simplemente como una
veleta. Si una causa accidental hace aumen¬
tar el ataque del velamen principal, el 2 «em¬
pennage» recibirá una presión positiva, ha¬
ciendo volver al aeroplano a su posición
normal. El mismo efecto se producirá, en
caso de perturbación de la trayectoria hacia
(1) Appareils incliavirables.
200
BOLETIN DEL AERO CLUB* DE CHILE
abajo; el «empennage» levantará al aeropla¬
no, Pero, si la rotación angular negativa
provocada por una ráfaga descendente, o
por una acción exajerada en el timón de
profundidad se continúa, estas superficies
caudales son atacadas también por encima
y la estabilidad longitudinal está perdida-
El ángulo diedro longitudinal no puede au¬
mentarse en mucha proporción, porque se¬
gún lo demuestran experiencias del Lobora-
torio de la Escuela Superior de Munich, (1)
se aumenta la estabilidad a expensas de la
fuerza portante. La estabilidad es mayor
contra la tendencia al «cabrage» que contra
la tendencia al «apiquage», que es la que se
estudia. El momento estabilizador es mayor
cuando la superficie caudal es más ancha y
la presión del viento crece, es más rápida¬
mente con el ángulo de ataque cuando la
superficie es ancha. Se ve que estos princi¬
pios indujeron a Breguet a construir equili¬
bradores casi cuadrados, cuando los demás
constructores los han hecho alargados.
Breguet suprimió también el «empennage>>,
dejando el equilibrador. Siguiendo el ejem¬
plo del eminente ingeniero, Ponnier atrofió
su «e mpen na ge»; Morane Saulnier, Voisin y
Sanchez-Besa lo suprimieron completamen¬
te. Deperdussin, Newport y Ponnier con¬
servan superficies planas como «empennage) ^
mientras que la generalidad de los demás
constructores franceses emplean superficies
curvas.
El Comandante Durand, director del La¬
boratorio Técnico de Chalais-Meudon ha
combinado juiciosamente las superficies
caudales de tal manera que las ráfagas des¬
cendentes no tienen otra influencia pertur¬
badoras que hacer caer el aeroplano vertical
o paralelamente a la trayectoria.
Y los experimentadores continúan, incan¬
sables, su labor de experiencia que condu¬
cen poco a poco al perfeccionamiento del
vuelo; pero desgraciadamente, un paso dado
por el progreso de la Aeronáutica se hace
muchas veces a costa del sacrificio de pre¬
ciosas vidas.
V. CONTRERAS C.
Aeródromo Lo Espejo, junio 25 de 1915.
* í *
Federación Aeronáutica Americana
En medio de la alegría y en ese ambiente
de sincera amistad que rodeó la reunión de
los Cancilleres de las Repúblicas de Argen¬
tina, Brasil y Chile, en nuestra ciudad, el
Aero Club de Chile, al saludar a sus conjé-
neres de Argentina y Brasil, les formuló la
idea de fundar la Federación Aeronáutica
Americana, como un medio de unión, no
solo entre las tres instituciones nombradas,
que han marchado, marchan y marcharán
(1) Bulletin de la Société d’Encouragement, junio
de 1913.
siempre juntas, persiguiendo iguales ideales,
sino de unión de todas las sociedades aero¬
náutica de América.
La idea es amplia y sus resultados ten¬
drán que ser fecundos; amplia porque per¬
sigue el acercamiento de todos los hombres
que bajo idénticas aspiraciones militan en
las instituciones que fomentan, estudian y
practican la aeronáutica en este Continente,
donde sus hijos nunca han escatimado si£
sangre por servir a su patria; será fecunda
por que esa unión aportará luces en los es-
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
201
tudios científicos y avivará el entusiasmo do
las poblaciones al presenciar el paso de los
aviadores que ostentarán bajo las albas alas
de sus aeroplanos los colores de sus bande¬
ras, matizando el cielo con una visión de
vida, de realidad, que alejará toda sospecha
de lucha entre hijos de pueblos hermanos.
Y bien lo han comprendido así los diri¬
gentes de los Aero Clubs de Arjentina y
Brasil, cuya palabra de aliento se ha recibi¬
do, formulando sus votos por que la reali¬
dad corone tan bella idea. Y a Argentina y
Brasil sigue Bolivia y después vendrán otros
más, colmando aspiraciones que encerradas
en nuestros corazones han sido acogidas en
una oportunidad que Ies auguran éxito y
vida por el bien de la aeronáutica ame¬
ricana.
Armando Venegas.
Marzo de 1915.
* *
La Escuela Militar de Aeronáutica en las Maniobras
Para tomar parte en las maniobras, la Es¬
cuela Militar de Aeronáutica dividió sus
elementos en dos escuadrillas: Una azul al
mando del piloto militar capitán Pérez La-
vín y otra roja a las órdenes del Comandan¬
te de la Escuela, capitán Avalos. La prime-
ra la componían los tenientes Ponce y Mon¬
eada y el sarjento aviador Luis Castro. Ade¬
más dos mecánicos y una veintena desol¬
dados.
Su material consistía en:
Un Breguet-Gnome 100 H. P.
Un Breguet Gnome 80 H. P.
Dos Bleriot tamden Gnome 80 H. P.
Un Bleriot-Gnome 50 H P.
Automóvil, camión «Delaye», y carros
Breguet y Bleriot de tracción animal.
Con el objeto de probar su material de
transporte, se dispuso que esta escuadrilla
se dirigiera a San Fernando por tierra y por
sus propios medios. La escuadrilla zarpó de
la Escuela en la madrugada del 26 de marzo
y efectuó en cuatro jornadas el trayecto de
120 kilómetros, no sin haber salvado obs¬
táculos naturales del terreno, en especial en
la Angostura de Paine, donde hay un este¬
ro que no tiene puente carretero.
El domingo 29 de marzo a las tres de la
tarde hacía su entrada en San Fernando,
con el material sin novedad. Sin embargo,
a causa de la carencia de hangares, un Bre¬
guet» acampado a la interperie, se volcó por
una ráfaga de viento, y todos los aparatos
sufrieron las inclemencias de la lluvia y es¬
carcha.
Eli. 0 de abril zarpaba por ferrocarril a
Lináres la escuadrilla roja compuesta por
los pilotos militares: capitán Avalos, tenien¬
tes Urzúa, Contreras y Urrutia. sarjentos
Vercheure y Mancilla, ingeniero Andrade y
mecánicos y una veintena de soldados. El
material desarmado constaba de dos Sán¬
chez Besa Gnome 80 H. P.; un Bleriot
Gnome 80 H. P.; un Deperdussin Gnome 70
H. P.; y un Bleriot-Gnome 50 H. P.; auto¬
móvil-camión, carros, caballos, etc.
Al mismo tiempo se dirigía a San Rafael
un depósito central a cargo del teniente Ca-
sarino con elementos para trabajos mecá¬
nicos y de carpintería.
Un automóvil-auto-taller «Delaye» de 34
H. P. proporcionaba la fuerza motriz, ma¬
quinarias y herramientas para efectuar re¬
paraciones rápidamente.
202
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
Existían también en
el depósito repuestos
de motores, alas y
otras piezas para aero¬
planos.
Prestaron su concur¬
so generoso y eficaz,
como elemento civil
agregado a la Aero¬
náutica militar, los
señores Félix Copetta
y Tulio Charlín.
Los trabajos de
montage de aeropla¬
nos se desarrollaron
rápidamente y el día
6 de abril en que se
iniciaron las marchas
de ambas columnas,
los aeroplanos vola¬
ban ya constantemen¬
te, recorriendo las po¬
siciones de las tropas y
dejando caer partes,
pendientes de peque¬
ños para-caída.
Generalmente se ex¬
ploraba con pasajero
militar y muchos re¬
conocimientos aéreos
duraron más de dos horas.
Las exploraciones continuaron los días 6
y 7, en que tuvieron lugar los encuentros
de tropas; el día Sen que hubo cambio de
situaciones y el 10 en
que una brigada en
pié de guerra atacó a
un enemigo simulado.
El día 11 de abril
terminábanlas manio¬
bras por una revista
de tropas ante la Supe¬
rioridad Militar. Seis
aeroplanos volaron si¬
multáneamente sobre
el campo de ejercicios.
Sus pilotos eran los
tenientes Urzúa, Con-
treras, Urrutia, Mon¬
eada y los sárjenlos
Vercheure v Mancilla,
v 7
Inmediatamente des¬
pués el materia] se
desarmaba y regresa¬
ba nuevamente por
ferrocarril.
Un biplano Sánchez-
Besa, piloteado por
el teniente Contreras
regresó por la via aé¬
rea y después de un
viaje de 300 kilóme¬
tros, aterrizaba sin
contratiempo en el ae¬
ródromo de la Escuela. Gúpole a la Aero¬
náutica Militar la más honrosa felicitación
de parte de la Superioridad Militar que
actuó como árbitro en las maniobras.
Los socios del Aero Club de Chile, señores César
Copetta y Pablo Goffi, incorporados en la aeronáutica
militar francesa.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
203
Memoria presentada a la Asamblea anual por el presiden¬
te del Aero Club de Chile, señor Jorge Matte Gormaz
Señores consocios: cuenta de la marcha de la institución en el
período reglamentario correspondiente de
En conformidad con lo dispuesto en los a bril de 1914 a igual fecha de este año.
estatutos sociales, tengo el agrado de daros -
Con íntima satisfacción y especial agrado dejo constancia de los progresos que ha
alcanzado el Aero Club de Chile, cuyo prestigio se ha extendido hasta más allá de nuestras
fronteras, mediante el trabajo activo y constante de sus miembros.
En este período se han incorporado como socios activos los siguientes señores: Joa¬
quín Díaz Carees, Pedro Iñiguez Larraín, coronel Pedro P. Dartnell, Daniel Concha Su-
bercaseaux, general Vicente del Solar, Enrique Zañartu Prieto, Joaquín Figueroa Larraín,
Ignacio Marchant Scott, Daniel Peña, Aurelio Leguas, Ismael Jara, Dr. Nicanor Cárdenas
Novoa, teniente Tucapel Ponce Arellano, Carlos Pepper Van Burén, teniente Fernando
Chaigneaux Puelma, Arturo del Fierro, Amadeo Cento, teniente Fermín Quinteros, aviador
José Luis Sánchez Besa, aviador David Fuentes Soza, aviador capitán Manuel Avalos
Prado, aviador teniente Víctor Contreras, aviador teniente Armando Urzúa Lavín, aviador
capitán Enrique Pérez Lavín, teniente Augusto León Palma, Dr. Emilio Belmonte, Corne-
lio Saavedra Montt, Julio Echeverría Larraín, Lindor Hurtado e Ismael Vicuña Suber-
caseaux.
En el mismo período se han retirado los socios señores Carlos Contreras y Luis Pujol.
El Directorio ha prestado atención prefe¬
rente a los estudios aeronáuticos y en este
sentido ha propiciado diversas ideas que sa
han sometido a su consideración; el ingeniero
señor Alejandro Weber dictó en el seno de
lainstitución una conferencia sobre «La tra¬
vesía de los Andes en aeroplano y vuelos de
aeroplanos a grandes alturas-), conferencia
que fué insertada en el Boletín Oficial.
Se ha iniciado la confección de cartas ae¬
ronáuticas con las referencias de las ciuda¬
des más importantes, se estudia la posibili¬
dad de crear en el país la industria de la
fabricación de motores para aeroplanos y en
este sentido se hará un concurso de modelos,
que estoy seguro ha de demostrar en pequeña
escala, el adelanto de la mecánica nacional,
pues al solo anuncio de esta idea del direc¬
torio, son muchos los que han ofrecido hacer
y presentar modelos que acaso a cusen un
gran paso o una revolución, con ideas nue¬
vas, sobre su construcción.
En octubre p. pdo. el Directorio pidió al
señor Alcalde de la I. Municipalidad que fo¬
mentara en el Palomar del Cerro Santa
Lucía, la crianza de palomas mensajeras que
tan útiles servicios puede prestar al Ejér¬
cito, encontrando de parte de la autoridad
la mejor acogida.
Igual preocupación ha merecido el estudio
de la telegrafía sin hilos aplicada a los ae¬
roplanos y sobre este punto, que es de gran
¿04
BOLETÍN DEL AERO CLUB DE CHILE
La tumba de un piloto aviador en Francia.
importancia, muy luego y mediante el con¬
curso de algunos especialistas que han ofre¬
cido su concurso, se harán algunos ensayos
prá cticos.
Mereció preferente atención el estudio de
la concesión solicitada para establecer una
Compañía de Navegación aérea entre San¬
tiago y Valparaíso, empleando los modernos
dirigibles y en este sentido se dieron ins¬
trucciones a los miembros del Aero Club que
forman parte de las Honorables Cámaras de
Senadores y Diputados para que dejaran
claramente establecido que esa preferencia
comercial no entorpecería en nada el sport
aeronáutico por el cual abogamos.
Prévio el informe de la Comisión Spor¬
tiva, el Directorio homologó el record esta¬
blecido por el aviador don David Fuentes
Soza, con su «raid» Talcahuano,-Paine con
un total de 409 kilómetros, que representa
la mayor distancia recorrida, bajo control.
En igual forma se ha reconocido al mis¬
mo aviador el record de altura con un pa¬
sajero, lo que consiguió elevándose en Tal¬
cahuano a 3,150 metros, en un monoplano
Bleriot-Gnome 80 HP. de dos plazas.
A pedido del aviador don Clodomiro Fi-
gueroa, una comisión del Directorio exami¬
nó las características del monoplano nacio¬
nal íGoudou-Figueroa», comprobando en las
diversas pruebas a que se sometió el apara¬
to en el aereódromo de Batuco, que reú¬
ne cualidades que merecieron su aproba¬
ción.
Merecen, pues, los aviadores Fuentes y
Figueroa, nuestros parabienes, pues el uno
con sus hazañas ha marcado dos hermosas
páginas en el libro de la aviación nacional
y el otro mediante su trabajo constante y
tesonero ha conseguido construir, en com¬
pañía de su mecánico, un aeroplano que ha
pasado a enriquecer nuestra flotilla aérea.
Tres catástrofes de aviación han venido
a enlutar nuestro pabellón. Con profunda
pena dejo contancia de la muerte de los
aviadores, sargento Menadier, y teniente G
Ponce y del teniente Berguño, acompañante
del último.
Si nos congratulamos por los rápidos pro-
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
20ñ
gresos que ha alcanzado la aviación en esta
parte del Continente, no podemos menos
que llorar la pérdida de esos distinguidos
Cañón francés contra aeroplanos.
jóvenes que en la plenitud de su vida y
cuando tanto se esperaba de ellos en bien
del progreso de la ciencia que cultivamos,
han desaparecido, pagando con ¡su vida el
cruel tributo exigido y del cual no se esca¬
pan ni los más diestros y audaces ni los se¬
res que nos son más queridos,
Pido a Uds. que en homenaje a su me¬
moria y uniendo el nombre de dos asociados
más, los señores Enrique Reyes y Alejandro
Díaz, que han fallecido durante mi período,
nos pongamos de pie, haciendo llegar hasta
ellos este postrer recuerdo.
El Directorio se asoció al homenaje que
se tributó a la memoria del aviador Aceve-
do con motivo déla colocación de la prime¬
ra piedra de la sepultura que su familia le¬
vantará para guardar sus restos. Y como
un homenaje a su socio fundador y primer
mártir de la aviación, se ha colocado en el
salón de sesiones un busto del aviador, obra
del escultor señor Ganut de Bon, guardando
también como preciosa reliquia la única
mascarilla que el mismo escultor sacó a Ace-
vedo instantes después de su muerte.
Nuestra institución, a medida de sus fuer¬
zas, ha prestado la ayuda que ha podido a
los socios que han partido al extranjero a
estudiar aviación, recomendando de una ma¬
nera especial ante nuestro Ministro en Pa¬
rís, a los señores Luis Page y Félix Copet-
ta. Como sabéis, el primero obtuvo su
«brevet» internacional y se consagró como
«loopista» y el último estudió los últimos
adelantos en la construcción de aeroplanos.
Siguiendo una costumbre que se ha hecho
tradicional en instituciones análogas y con
el propósito de reunir a todos los asociados,
se han organizado varias comidas, ofrecién¬
dose una al aviador Molina Lavín que había
i
J
Una ametralladora ataca a un aeroplano.
sido llamado por el Gobierno del Paraguay
para prestar sus servicios en ese país herma¬
no; otra al aviador paraguayo señor Silvio
Pettirossi, que fué nuestro huésped, y una
a los aviadores Page y Fuentes con motivo
de sus triunfos aeronáuticos.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
200
En el año social recibimos la visita de los
aviadores Juan Domenjoz y Silvio Pettiro-
ssi, quienes hicieron por nuestro país una in¬
teresante gira, demostrando los grandes pro¬
gresos alcanzados por el vuelo mecánico.
Ambos aviadores fueron recibidos en nues¬
tro local social, donde se les atendió como
merecían.
Debemos un agradecimiento al socio señor
Aurelio Vera que tuvo la gentileza de obse¬
quiar un hermoso mosaico del primer direc¬
torio del Aero Club y que en la actualidad
adorna la sala de sesiones.
El desarrollo que ha alcanzado la institu¬
ción exigía un local más amplio y la secre¬
taría ha sido trasladada de la calle Morandé
a la calle Compañía número 1065, ocupando
un local más central y cómodo. Los muebles
y útiles de escritorio han sido asegurados en
la Compañía La Sud-Americana en la can¬
tidad de mil quinientos pesos.
El Boletín Oficial ha continuado su pu¬
blicación, eso si que no con la regularidad que
es dable desear, y debido únicamente al de¬
seo de evitar un mayor gasto a la institu¬
ción, pues su impresión aún no se costea.
El Boletín circula en el país y lleva nues¬
tra palabra al extranjero, donde los aficio¬
nados pueden seguir de cerca el desarrollo
de la aviación en Chile.
Se ordenó la impresión en un folleto el
Reglamento de Concursos y Récord y se ad¬
quirió al Estado Mayor del Ejército 200
ejemplares del Vocabulario de los términos
más usuales en «aviación», confeccionados
para el uso de la Escuela de Aeronática, los
que como los primeros están a disposición
de los señores socios y aficionados en el local
social.
Dejo especial constancia de que las rela¬
ciones con las sociedades amigas se han man¬
tenido dentro de los propósitos más cor¬
diales.
Nuestra antigua amistad con el Aero Club
Argentino, la progresita institución de allen¬
de Los Andes, nos ha permitido marchar en
todo unidos, haciendo unos los triunfos y
las desgracias que ambas han experimenta¬
do en el trascurso de su vida.
El directorio puso a disposición del Auto¬
móvil Club de Chile el Aeródromo de Batu¬
co, a fin de que esa institución pudiera llevar
acabo un campeonato automovilístico que
organizaba, ofrecimiento que fué aceptado.
El Aero Club de Chile fué especialmente
invitado a participar con los aviadores na¬
cionales en el concurso que organizaba el
Aero Club de Bélgica, y a la Exposición In¬
ternacional de Aeroplanos de Berlín, reunio¬
nes que no se llevaron a cabo con motivo
de la actual guerra europea.
Por igual motivo no se ha reunido aún
laFederacion Internacional de Aeronáutica,
viéndose por esta causa privada nuestra ins¬
titución de otorgar los «brevets» internacio¬
nales.
Se ha designado delegado ante esa insti-
titución a nuestro consocio señor José Luis
Sánchez Besa y mediante las gestiones que
se practican en la actualidad espero que se
ha de lograr el reconocimiento provisorio,
mientras termina la guerra y se realiza la
reunión oficial.
El Directorio aceptó el ofrecimiento he¬
cho por el señor Sánchez Besa de 200 insig¬
nias para los asociados, las que serán con¬
feccionadas en Francia.
Se ha adoptado una bandera oficial, to¬
mando como base los colores nacionales y
cuyo modelo pertenece al socio señor Ben¬
jamín Urzúa.
Comprendiendo la necesidad que existe
de establecer una Escuela para el aprendi¬
zaje de la aviación civil, se han dado algu¬
nos pasos a fin de reunir los elementos in¬
dispensables, más la crisis financiera porque
BOLETIN DEL AERO CLUB DJB CHILE
atraviesa el país no ha permitido dar ma¬
yor auge a esta bella idea. Por este mismo
motivo el directorio ha dejado para mejor
estudio una solicitud presentada por el avia¬
dor Molina Lavín sobre el particular.
La segunda fiesta pública del Aero Club de
Chile tuvo lugar el l.° de enero de este año
i ella fué un Concurso Aeronáutico que se
desarrolló en el aeródromo de la Escuela de
Aviación Militar y como la primera de nues¬
tra reuniones, la Exposición de Modelos de
Aeroplanos, fué solemnizada con la asisten-
tencia del Excmo. señor Presidente de la Re¬
pública, los Ministros de Estado, miembros
del cuerpo diplomático y lo más selecto con
que cuenta nuestra sociedad.
Este Concurso que ha sido el primero de
su clase e importancia que se ha llevado á
cabo en Sud América y en el cual se inscri.
bieron 14 pilotos, demostró prácticamente
el alto grado de progreso alcanzado en la
materia y las escuadrillas de los pilotos civi¬
les y militares, en fraternál consorcio, se
cirnieron bajo nuestro cielo azul para salu¬
dar al primer Magistrado de la Nación que
acudió a revistarlos.
Los ganadores del Concurso fueron; en el
Circuito de los 45 kilómetros el aviador Luis
O. Paga, a quién le correspondió la Copa del
Aero Club. El premio «La Unión», para el
segundo lugar, lo obtuvo el aviador, sargen¬
to Eliodoro Rojas.
Lia prueba de aterrizaje le correspondió al
aviador, teniente Tucapel Ponce, obteniendo
el premio de «El Diario Ilustrado-), y el se¬
gundo premio el aviador, sargento Eliodoro
Rojas, quién se adjudicó el objeto obsequia¬
do por «El Mercurio».
Todos los pilotos rivalizaron en destreza
y maestría y como un testimonio de recono¬
cimiento el directorio acordó obsequiarles
una medalla de oro. como asimismo otra a
los miembros de la Comisión Sportiva por
sus trabajos de preparación del torneo y una
207
especial ai Vicepresidente, coronel Dartnell,
por sus constantes trabajos en bien de la
institución.
Asimismo y deseando dejar a la Escuela
de Aeronáutica Militar un testimonio de
reconocimiento por su brillante presenta¬
ción en el Concurso, se acordó obsequiarle
una Copa que ha sido colocada en el salón
de ese establecimiento.
Como lo sabéis, esta fiesta tuvo fines de
beneficiencia y el producto de sus entradas
fué repartido entre las Ollas de los Pobres,
familias sin recursos y monumento a los
aviadores caídos.
El balance anual lo encontraréis en pliego
aparte.
Si bien las entradas no han permitido for¬
mar un fondo de ahorro, ellas han satisfe¬
cho los gastos más urgentes y cuyo detalle
encontraréis en los libros respectivos que
pongo a vuestra disposición en la tesorería.
Como hay necesidad de buscar nuevos re¬
cursos a la institución a fin de que pueda
desarrollar su vasto programa de acción,
se estudia la conveniencia de admitir socios
cooperadores, mediante ciertas ventajas
que se les pueden ofrecer y en este sentido
se pedirá una reforma de los estatutos, jun¬
to con la revisión general que de ellos se
ha hecho.
Al terminar su labor el directorio que tu¬
visteis a bien elegir en 1914 y con cuya pre¬
sidencia se me honró, me es grato reiterarles
en su nombre y en el mío propio, sus agra¬
decimientos por la confianza con que se nos
ha distinguido y espero de vuestro patrio¬
tismo y por el bien de la institución, que han
de prestar su mismo concurso a las personas
que tendréis que elegir esta noche y que les
corresponderá dirigir los destinos del Aero
Club hasta abril de 19.6.
Jorge Matte,
Presidente.
Santiago, abril de 1915.
208
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
BALANCE de Situación de la Tesorería del
Ejercicio desde 1.° de Abril de 1914,
Activo
Caja
Saldo en esta fecha. $
Muebles y Utiles
Valor de los existentes.
Operaciones Pendientes
Saldo que se distribuirá.
Banco de Chile
Saldo en cuenta corriente.
Insignias y Carnets
Valor de los existentes.
Biblioteca
Valor de la existente (en formación).
Aeródromo de Batuco
Invertido en arreglos del campo.
Materiales y Enseres
Valor de los existentes.
Entradas
Cuotas Incorp. S. Act. Las cobradas. $
Cuotas Incorp. S. Vit. » » .
Cuotas Mensuales » >> .
Intereses. Abonádonos por el Banco de Chile.
Premios de Aviación. Donacic'n.
Entradas Extras. Exposición.
Concurso de Aviación. Producto Saldo.
300,80
1.727,60
530,00
5.154,76
185,00
321,70
1.088,00
265,26 $
9.563,12
Compro
5.650,00
1 . 000,00
8.575,00
28,20
110,00
3.912,50
5.971,86
$
25.247,56
Jorge Matte,
Presidente.
Armando Venegas,
Secretario,
BOLETIN DEl aero CLUB DE CHIlE
209
Aero Club de Chile en 31 de Marzo de 1915.
hasta el 31 de Marzo de 1915.
Pasivo
Capital
El que existe en esta fecha
S
b a c i o n
Salidas
Gastos de Instalación. Escrituras, etc. $
Gastos Generales. Efectuados en el ejercicio.
Gastos Extras. Efectuados en la Esposición.
Conferencias. Gastos de 2 conferencias.
Boletín,- - Costo..
Capital. . . .
0 . 563,12
$
9.563,16
48,40
11.542,87
1.984,50
119,00
1.989,67
$ 15.849,40
9.375,16
$ 25.224,56
Juan A. Maluenda V,
Tesorero.
210
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
Algunas consideraciones sobre la travesía de los Andes
en aeroplano
Rumbos y altitudes.
Newbery estudió los rumbos que conviene
seguir por el paso de Uspallata, y las alti¬
tudes correspondientes.
Hélas aquí:
Trayectoria
Rumbo
Distancia
Klms.
Altitud
Batuco a Las Chilcas ...
N
42
Las Chilcas a Loa Andes
N 70 E
25
. .
Los Andes a Río Blanco
N 111 ; E
28
1,030
Río Blanco aljuncal....
N 80 E
26
1,420
Juncal a La Cumbre. ...
La Cumbre a Puente del
N 60 E
15
3,800
Inca .. ••■...
N 80 E
20
2,700
-
La distancia del Aeródromo de Batuco a
Puente del Inca es de 156 kilómetros. Batu¬
co se encuentra a unos 34 kilómetros del
Aeródromo de Lo Espejo.
Los rumbos son magnéticos y las alturas
son sobre el nivel del mar y corresponden
a puntos circunvecinos a la trayectoria. El
barómetro Fortín de Newbery, marcaba el
25 de febrero de 1914, en Puente del Inca
una media de 554 m/m.; exactamente la al¬
tura de 2,700 de la fórmula barométrica.
Z = 18.494 log—
El termómetro marcaba de 4 a 6° centí¬
grados.
Cond¡dones meteorológicas.
A la altura de 5,000 metros es muy proba¬
ble que el aeroplano pueda sustraerse a las
perturbaciones atmosféricas locales produ¬
cidas por la proximidad de la tierra. Más
aún, sise iniciara la travesía, una hora antes
de la salida del sol, tiempo medio de la du¬
ración de la aurora, hacia la latitud 33°
Allende los Andes, al lado déla Argentina,
la salida del sol provoca una corriente de
aire descendente, producida por el mayor
calentamiento de la parte baja del continen¬
te. El Pampero no se establece sino que a
una hora más avanzada.
La presión atmosférica de los 5.000 me¬
tros ha disminuido según la relación del co¬
ronel Renard:
Z—18,494 log^-
p, resulta igual a 0.534, considerando co¬
mo unidad, la presión al nivel del mar, o
760 mm. de mercurio, de donde p = 405 en
milímetros de mercurio.
La temperatura ambiente a la altura con¬
siderada obedece a la ley empírica de Flam-
marion.
^? = A, lo que significa que se
a q 55
pierde un grado de temperatura cada vez
que se sube a 1-15 metros. Si suponemos 14°
la temperatura al nivel del mar en el para¬
lelo considerado, a 5,000 metros, debe reinar
una temperatura de — 20°.
Con la altura, el peso del aeroplano dis¬
minuye, según la la relación
g=go (1—^-J, donde g y g G repre¬
senta el valor de la gravedad a 5,000 y al
nivel del mar, y R es el radio de la tierra.
Aproximadamente deducimos
22 1
R~ = 600
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
21 1
La reducción de go = 9.8 a g es insignifi¬
cante, por lo que puede considerarse despre¬
ciable la disminución del peso.
El peso específico del aire a experimenta
4^ una variación, debida a la disminución de
presión, de la forma:
P 0 p 10,000 ,
— = ——-- = '8,000 metros, lo que
a 0 a 1.25
indica que si la presión no variara, la at¬
mósfera tendría una altura homogénea de
8,000 metros.
p=0,534, de donde,
1 0.534 .
—— =- . . a = 0.o77.
1.25 a
En cambio la densidad del aire a, au¬
menta con la disminución de la tempeia-
tura, según la relación
a = ao (1 — 0.00367 t), donde es la
densidad inicial.
Condiciones aerodinámicas .
Si dividimos la fórmula de la potencia
necesaria T = KSV 3 por la ecuación déla
sustentación P=KSV 2 , obtenemos para V el
T
valor de —. El trabajo de sustentación es
proporcional al peso levantado y al tiempo.
El coeficiente de proporcionalidad que es
una característica del aparato, es denomi¬
nado por el coronel Renard «velocidad fic¬
ticia de ascensión». Para comprender esta
noción, consideremos un aparato de 1,000
kilos de peso que necesite para sostenerse
en el aire durante un segundo 10,000 kilo¬
grámetros. El coeficiente definido sería
igual a 10. Si la potencia de 10,000 kilo¬
grámetros se empleara en levantar el apa¬
rato, lo haría subir 10 metros por segundo.
De aquí la definición de «velocidad ficticia
de ascensión».
El ingeniero debe tender a hacer lo más
débil posible esta velocidad ficticia de as¬
censión. Para ello, de la fórmula
P=KsV‘ en que
, es necesario aumentarla superfi-
cieo disminuir el peso del aparato. Si elcoefi-
P
cíente Iv es constante, la relación que in-
s
dica el peso por unidad de superficie alar,
debe ser lo más pequeño posible.
En general los biplanos tienen menor car¬
ga unitaria que los monoplanos. Un apa¬
rato que no tenga esta cualidad, necesita
mayor velocidad para la sustentación y por
lo tanto mayor potencia del motor y mayor
peso total.
Eliminando V de las ecuaciones anterio¬
res se obtiene.
q*2
p 3
El término~,independiente de la velocidad
da una idea de la sustentación, y el Coronel
Renard lo denomina «Eficacidad del susten¬
tador».
/TV 1 P
Aun más ^j = -p —de do nde
\P/ Ivs
' P 4 O p
__ / P = 3.65i 1 , expresión que in-
P “v/K V V \ s
dica que la velocidad ficticia de ascensión,
es proporcional a la raíz cuadrada de la car¬
ga por metro cuadrado de superficie alar.
En consecuencia en una prueba de altura
conviene elegir un aeroplano que tenga una
carga reducida por metro cuadrado de su¬
perficie.
. P 3
En la función déla eficacia—=Ks el va-
r F2
lor de K depende del peso especifico del
aire.
Podemos escribir:
K=a ¡j., donde «mu», es un coeficiente de
2\2
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
reducción debido a la forma del ala. Es dig¬
no de estudiarse, pues el perfil del ala más
conveniente, para hacer la altura, obser¬
vando los diafragmas polares dibujados por
M. Eiffel.
En estos diafragmas, el valor de la sus-
Rx
tentación sera máximo, o el valor—sera mi-
Rv
nimo, en ciertos perfiles como el del alaBleriot
XI Bis, tipo circuito del Este, perfil, de una
Hecha dada— , a un ángulo de vuelo dado
13.5
6 o y a una velocidad determinada 108 kiló¬
metros por hora. Para alcanzar una altura
., Ra-j-a
máxima es necesario, que la relación-—-
; k0 , que habíamos determinado ya
P
en la formula.
Z=18,400 2 log y. El valor de V es en
función del tiempo y de la tangente a la
trayectoria.
La «poussée» y la «trainée» son dadas res¬
pectivamente por
p=RyY!=Ry V 0 2 y R= RxYl=Rx V 0 2
J y 2 y 2
Sin embargo, para el cálculo de la tra¬
yectoria podemos hacer la hipótesis que la
resistencia permanece constante. Esta hi¬
pótesis no es verdadera, puesto que la cons¬
tante de Rx acarrearía la de Ry, pero un
ejemplo bastará para demostrar que la va¬
riación de Rx es despreciable,
Un avión en el cual X sea igual a 0, 2 y,=
1,25 Vo —22 m , ala altura de 3,800 metros
encontramos.
——=0,00 235. Si la resistencia total
Ry max
tenga su valor mínimo. Para determinar el
punto del vértice de la trayectoria se traza
en la fig. (1) una tangente AM, a la curva
polar por un punto A, situado sobre el eje
de las x a la distancia OA=a. Se ve que el
ángulo de ataque así determinado es superior
al ángulo óptimo que corresponde al punto
de contacto M, de la tangente trazada por O •
/Rcl Q.\
Podemos escribir tgE(l)= - min=X
\ Ry /
A medida que se gana altura, se van es¬
tableciendo regímenes sucesivos de vuelo en
los cuales, el ángulo de ataque aumenta y
la velocidad disminuye según la relación.
V G = Vo y donde y tiene el valor de
(1) Letra griega epsilon.
fuera 250 kilos a la altura considerada a la
partida sería de 244 kilos.
Resumiendo consideraremos, que la va¬
riación de Rx es despreciable y que la al¬
tura tiene sólo influencia en la disminución
de la sustentación. Para contrarrestar esta
disminución de sustentación, es indispensa¬
ble cierto exceso de potencia que es fácil de¬
terminarse volviendo a nuestra ecuación.
y/_L_Aplicando el valor
estudiado a ¡j. y a a se obtuvo que la velo¬
cidad ficticia de ascensión, suponiéndola 1
al nivel del mar es a los 5,000 metros 40%
mayor. El aparato necesita un «exceso de
potencia» de 40 %.
BOLETIN del aero club de chile
213
En cuanto a la forma de la trayectoria del
vuelo ascendente, el capitán Alavrac la de¬
duce de la ecuación.
sen w = —lj, en el cual ew es el án¬
gulo de la tangente de la trayectoria con la
horizontal. (*) La velocidad vertical d z en
el tiempo dt es.
(lz v
— = V sen w
dt
Z—2 A L y A=altura homogénea de la
atmósfera=8,000 metros.
dV V 2
— = -r-r-sen w
dt 2A
z=2A L- V
Vo
dx ^
dt
V eos w y dt=2A
dV
V sen w
. o a + dV
dx—2A cot w—~
De la ecuación
y 2
sen w —a
— 1
a la altura en el vértice e y la altura en el
punto considerado (y ==e
ecuación de la trayectoria.
en que y corresponde
altura en el
deducimos la
sen w = 4?.= — i'lydz=^íz;
ds
A /-J /-*^2 \
de donde ds ==-cuya integral es
X y,—y'
Z 1
s = A t. y»- 1 =- A A ~^L
X y 2 —y^ X V_ _z
e A—e A
(*) Todas las letras del presente estudio,
están consagradas por el uso.
ecuación que da el largo del camino reco¬
rrido para alcanzar la altura Z, siendo Z 1 la
altura alcanzada al vértice de la trayec¬
toria
s== A L (y — 1) (sen w + X)
X y,- sen W
El radio de curvatura p es dado por la
fórmula
1 dw
p — ds
A eos vv y 2
(y*»-* y 2 )
y reemplazando eos w por su valor
1
y, 2 (y»a—y 2 )
A y" v v 4 —X (y, 2 —y 2 )-
Gomo dw es negativo, la curva de la
trayectoria en la fig. (2) es cóncava hacia
abajo. La curvatura es constantemente
decreciente y su valor máximo tiene lugar
en la partida para y =1.
La experiencia corrobora los principios
anteriores y la curva del vuelo de Newbery,
que el 9 de febrero de 1914, alcanzó la al¬
tura de 6,225, es una prueba de ello. Con
un monoplano Morane Sauinier, de «exceso
de potencia» considlrable, provisto de un
motor rotativo «Le Rbone» de 80 HP., con
hélice «Intégrale» de m. 1.50 de paso y
m. 2.60 de diámetro, Newbery se elevó a
1,000 metros en 8 minutos, a 2,000 metros
en 24 minutos, a 3,000 metros en 45 rninu-
214
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
tos, a 4,000 en 1 hora 8 minutos, a 5,000
en 1 hora 34 minutos, a 6,000 en 2 horas
34 minutos y en elevarse los últino 225
metros empleó 26 minutos. Lo que hace un
total del vuelo ascendente de 3 horas.
Llevaba un barómetro registrador Ri¬
chard y un consumo de esencia de 120 litros
y 30 litros de aceits. El termómetro marcó
una temperatura mínima de 45°. La curva
del vuelo es semejante a la de la fig. (2) y se
construye fácilmente, tomando como orde¬
nadas las alturas y como abscisas, los tiem¬
pos.
Exceso de potencia.
Esta noción es de una importancia capital
al tratarse del vuelo ascendente.
Según el Comandante Dorand, director
del Laboratorio de Aeronáutica Militar de
Chaláis Meudon la potencia T 0 necesaria al
vuelo horizontal al nivel del mar, se reduce a
Tala altura Z definida por la presión atmos¬
férica H, según la relación T=T°^--.La ex-
., T 0 — T
presión --^-caracteriza el exceso de poten¬
cia necesario para alcanzar la altura Z.
Sea 87 HP 0 , por ejemplo, la potencia
necesaria al suelo horizontal a la presión 760
m /m.
A la altura Z =1500. definida por la pre¬
sión 624, la potencia quedaría reducida a
T =87^=71.34
760
el excuso de potencia necesario es, pues,
87—71 1
——= 0.20=- de la potencia inicial,
o/ 5
El ingeniero guardia-marina Delaunay,
director de la «Breguet Aeroplanes Limited»
llega a conclusiones más simplesy racionales.
Si lapotenciaNcaballos.deun motor se redu¬
ce a n, la estrictamente necesaria, para que
el aeroplano pueda volar horizontalmente, el
exceso de potencia se manifiesta por la re-
lacion -
n
Esta relación puede también medirse prác¬
ticamente haciendo subir el aeroplano, me¬
diante la potencia N, el máximo de altura en
un minuto. La diferencia N-n es la potencia
utilizada para subir a la altura H en el peso
P en un minuto. En estas condiciones
P X H
—n=— ——— -siendo 0.50 el rendimien-
60 x /5 x 2
to de la hélice.
Hagamos el cálculo inverso, suponiendo
que sea Z=-el exceso de potencia y que se
trate del motor de Newbery de 80 caballos,
y de su aparato que pesaba en total 600 ki¬
los. Admitiendo que el motor desarrollaba 75
caballos efectivos tenemos que.
t^=l N —n=37,5 H°
n
376 =
60 , 75
600
1
076
H
(0,6 es el rendimiento del propulsor).
H = 180mts. por minuto.
Gomo se ve el aparato de Newbery que su¬
bió los 1.000 primeros metros en 8 minutos,
tenía un exceso de potencia, un poco menor
que el equivalente, a la potencia necesaria.
Un aeroplano cuyo motor desarrolle ma¬
yor número de caballos, tendrá necesaria¬
mente mayor peso y necesitará llevar mayor
combustible, de donde la conveniencia de li¬
mitar la potencia del motor, a 80 caballos.
BOLETIN DEL AERO CLUB I)E CHILE
215
Por ejemplo, si al aeroplano se le coloca
un motor de 100 caballos, su peso subirá a
800 kilos, y la altura a que pueda subir en
un minuto, quedará reducida a 166, en vez
de 180 del caso primitivo.
El exceso de potencia, es por consiguien¬
te, la característica más importante, que
debe distinguir al aeroplano destinado a
atravesar los Andes.
Si consideramos el trabajo total necesario
al vuelo de un aeroplano, con relación ala
unidad de tiempo, y lo aplicamos en la cur¬
va de la fig. (3), cuyo eje de absisas ángulo
de ataque, podremos desprender aún otras
consideraciones importantes
Sabemos que,
T 2 = Ts 2 + Tp 2
el trabajo total, es igual a la suma del tra¬
bajo de sustentación y del trabajo de pro¬
pulsión.
Si el máximo de potencia disponible del
motor está representado por la horizontal
HL, habrá tantos más regímenes de vuelo
dependientes de la variación del ángulo de
ataque y velocidad, cuanto mayor sea la po¬
tencia máxima OH, con relación a la poten¬
cia mínima, necesaria al vuelo horizontal,
representada por la tangente horizontal de
la curva.
En la región de la curva a la izquierda de
oc o, toda aumentación en el ángulo de ata¬
que, significa una economía de la potencia.
La inversa sucede en la rejión de la derecha.
Volando con el ángulo oc c , ó ángulo econó¬
mico, la potencia agastada es la mínima
Si con este ángulo se emplea una potencia
mayor que la necesaria al vuelo horizontal,
el aeroplano subirá con una velocidad igual
al cociente del exceso de potencia, por el
peso del aparato. (*)
Gomo se ve, para cada potencia GF, exis¬
ten dos regímenes de vuelo, uno cuyo ángu¬
lo de ataque es OF, y otro cuyo ángulo de
ataque es OM. En el segundo régimen la ve¬
locidad es menor que en el primero.
Estas consideraciones, permiten también
deducir, que a mayor exceso de potencia co¬
rresponde, cierta variación en la velocidad.
Sin embargo, en la condición de «diferencia
de velocidades» en un aeroplano, intervienen
otros factores que no es del caso hacer
notar.
En suma, aparte del exceso de potencia
en el vuelo, en caso de aterrizaje forzado, eí
eriterio de seguridad, consistiría en poseer
un aparato, que pudiera adoptar una velo¬
cidad reducida, v en el que el piloto hubiera
practicado el vuelo en el segundo régimen,
con ángulos de ataque considerables.
Influencia de la depresión , en el grupo
moto-propulsivo.
Sabemos que, en la figura 4, para que
haya equilibrio, la resultante de translación
de las 4 fuerzas debe ser nula. P, es el peso
del aparato, aplicado en su centro de grave¬
dad. R, la resultante de las presiones de
(*) De aquí la conveniencia de emplear el aparato
más liviano posible. Actualmente el monoplano y el
biplano «Ponnier>>, son los mejores en este orden de
¡deas. El primero o «avión de caballería», pesa sola¬
mente 215 kilos, y ha subido, piloteado por Bielovu-
cic, 1,000 metros en menos dedos minutos, resultado
que están muy léjos de alcanzar, las mejores marcas
del mundo.
216
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
sustentación,
aplicada en el
velamen y cuya
pro longación
pasa por el cen¬
tro de grave¬
dad, f la resis¬
tencia pasiva de la forma
f = O o V 2
I
paralela a la trayectoria GV.
La fuerza F que es la que vamos a estu¬
diar, representa la tracción de la hélice, di¬
rigida en un sentido más levantado que
la trayectoria. Supongamos, como aparece
en la figura, que esta fuerza pasa también
por el centro de gravedad. Según el inge¬
niero Lecornu (* *) el polígono se cierra, como
en la figura 5 y goza de ciertas propiedades
especiales, que permiten resolver por la es¬
tática gráfica, algunos problemas de la me¬
cánica del suelo.
/i
Consideremos la fuerza F, o’ la potencia
del motor.
Si P G es la presión atmosférica y p la pre¬
sión de los gases en el momento de la ex¬
plosión, el trabajo correspondiente a una va¬
riación de volumen dv, es:
(p—po) P 0 .
Para una variación de ángulo de rotación
d&, el momento motor es Md6: tendremos
entonces
Md6 = (p—P 0 ) dv.
dv
M = (P—Po)-
d6
El momento motor medio es:
I pdv.
M = —-
4 7t
Si en la figura 6 se llevan las varia¬
ciones del momento motor M sobre el eje
de las ordenadas
y los valoresde la
velocidad angular
(' w ) en el eje de las
abscisas, se obser¬
va que la aumen¬
tación de la velocidad de rotación acarrea
una disminución en el valor del momento
motor. En las alturas, la Tarificación del aire
provoca esta aumentación de velocidad, de¬
bido a la menor resistencia que se opone a
la rotación de las palas de la hélice. El mo¬
mento motor disminuye, por los defectos de
la mala carburación y por las pérdidas de¬
bidas al escape de cierta cantidad de gases,
sin quemarse.
Existen motores que resisten mejor que
otros a este defecto de carburación y la
curva anterior toma la silueta de la figura 7.
El momento motor se mantiene constante y
sólo después que la ve¬
locidad ha deparado cier¬
to límite, la curva se
-inclina bruscamente (*).
I—-. CLT V >
/ * La potencia experimen¬
ta una variación semejante al momento
motor y su expresión Mw, no es la recta OD
de la figura 8, sino la curva que se des-
(*) «Moteurs souples», como, por ejemplo, el 80 HP «Le
Rhone», que ha demostrado cualidades especiales para
el vuelo en las alturas.
(*) Miembro del Instituto de Francia.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
217
cribe por debajo de la recta. El valor de la
velocidad w para la cual la potencia P es
máxima, se determina anulando la diferen¬
cial de Mw.
Mdw-f wdM —o
dM M
dw — w
En la curva del momento motor, figu¬
ra 9, si A es el punto para el cual la po¬
tencia es máxima,
dM
dw
representa el coeficiente angular de la tan¬
gente TA a la curva en el punto A y tenemos
dM
Por otras parte,
M
— =tgX y tg= j3tgy,
W
lo que demuestra que el triángulo OAT es
isósceles.
Por esta construcción gráfica se puede
^ determinar el punto A, o la velocidad del
motor w, para la cual la potencia es má¬
xima.
Prácticamente, se ensaya el motor en
el punto fijo con una hélice, de paso tal que
frene la velocidad de manera que para la
altura considerada, 4,000 a 5,000 metros, se
establezca una nueva velocidad, que corres¬
ponda al máximo de potencia del motor.
Aun cuando el cálculo determina el paso de
la hélice necesaria, la práctica puede pro¬
porcionar métodos más ventajosos.
Además de la mala carburación, el mo¬
mento motor experimenta variación, debida
al enfriamiento de las paredes, a causa del
descenso de la temperatura a medida que se
sube y a la depresión atmosférica.
En el diagrama de Glapeyron de la fig. 10
cuya expresión es j pdv., el ciclo no es adia¬
bético, sino que se desforma a causa de la
radiación del calor, al exterior.
Este fenómeno, aún cuando, es inconve¬
niente desde el punto de vista térmico, es
ventajoso para facilitar la refrideracion y
evitar el calentamiento y las explosiones an¬
ticipadas.
Examinemos de qué manera disminuye
el rendimiento. La variación de energía to¬
tal en un sistema, es igual al trabajo de las
fuerzas exteriores.
Te= A (T-f-U). A (T-f-U) donde T es la la
energía cinética y U la energía potencial.
La ecuación fundamental de la energía,
se escribe:
^ H +A K -(- Q — (/> donde H es la ener¬
gía total del sistema, K la energía física, Q
el trabajo exterior, y <j> la energía calorí¬
fica.
218
BOLETIN DEL AERO CLOB DE CHILE
En el ciclo de Beau de Rochas que estu¬
diamos, hagamos II 1- K =U y Q, la cantidad
de calor recibido = —</> la ecuación funda¬
mental puede escribirse
Q AlH- Q
Llámese 'I', el valor de Q’ o trabajo ex¬
terior.
Q= ó U + T. Expresando esta ecua¬
ción en unidades mecánicas tenemos
Q = E T.— Una cantidad de calor q
equivale al trabajo T, multiplicado por el
equivalente mecánico del trabajo.
1
Si T =-q = A q. A representa el
E
equivalente calorífico del trabajo. El indica¬
dor de Watt da para T el valor.
I p dv., luego
A d T = dq—du
Integrando.
A T = f dq—(u 3 —U,)
I dq representa la cantidad de calor re¬
cibida por el motor y como este calor se
transmite al exterior, toma signo negativo.
/ dq—q
A T=—q’ (u 2 —u), por consiguiente
T=E (u,—(u 2-j-q’), excepción que repre¬
senta el trabajo de A a D en la fig. (10).
El rendimiento se disminuye porque la
cantidad de calor q’, perdido a través de las
paredes, se agrega a la energía la del gas
evacuado. Gomo resultado de estas conside¬
raciones, las ordenadas de los puntos figu¬
rativas, descienden y el ciclo sigue la A B’
C’ D’ E.
La influencia de la depresión atmosférica
es más importante. Consideremos el mismo
ciclo, representado en la fig. 11. La presión
atmosférica p 0 a la altura considerada se
transforma en X p Q (*). La ordenada de A
queda multiplicada por X. Siendo la com¬
presión la misma, la ordenada de B, bajará
a B : . Para encontrar la posición del punto
figurativo C’, dejaremos establecido que el
poder calorífico L, es independiente de la
presión, y no depende sino de la tempera¬
tura.
En efecto dos masas de ga3 a diferente
presión y misma temperatura tienen la mis¬
ma energía inicial "u". Después de quemadas
las masas tendrán la misma energía u 5 , pero
su presión habrá variado.
Es de notar que como tendremos una
mezcla que pesa X veces menos, el calor ne¬
cesario para calentar esta masa sería X ve¬
ces menor.
Determinemos la variación de la pre¬
sión /\ p.
Según la ley de Mariotte y Gay-Lussac
P v
í+7o = i luV °
donde a es el coeficiente de dilatación del
1
gas, próximo a —— y Ola variación déla
273
temperatura.
Sea
t=(j la temperatura absoluta y escri-
a
bamos.
(*) X es menor que la unidad.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
219
p 0 v Q a—R.
p v=R t.
diferenciando
v A p = R A t.
Ap A t
- ÍZ7~. -
p t
A
P
Gomo t y ¿Alt no han variado, mientras
p está multiplicada por X, A P se encuen¬
tra multiplicada por X y la ordenada de c,
estará en c\
Todas las ordenadas del ciclo, se reducen
según la relación X, luego el trabajo, estará
reducido según la misma relación. Gomo el
consumo se multiplica por X, el rendimiento
no altera.
Un aeroplano que navegue en una región
de presión X P, si conserva la velocidad del
motor, el trabajo se reducirá a X T. Gomo la
resistencia al avance de la forma o w 2 (*). se
encuentratambién multiplicada por X, mien¬
tras que el peso no ha variado, la fuerza pro¬
pulsora F, se transforma enX F.
Si el ángulo de ataque permanece invaria¬
ble, para que las fuerzas sigan haciéndose
equilibrio, es necesario aumentar la veloci¬
dad y disponer, por lo tanto, de un motor
que, con la variación de la velocidad de ro¬
tación, no acarree una pérdida sensible de
rendimiento.
En cuanto a la adaptación de la hélice,
ya que hasta el presente, no se ha llegado a
la utilización práctica de una hélice cuyo pa¬
so se hiciera aumentar, a medida que la pre¬
sión atmosférica disminuyera, hay que con¬
tentarse, con una de paso tal, que, a la
altura de 4 a 5,000 mts., permita la veloci¬
dad de rotación del motor, más ventajosa.
V. CONTRERAS.
De la Escuela Militar de Aeronáutica.
* * flfr
Comisiones del Aero Club de Chile
LAS SIGUIENTES COMISIONES HAN SIDO DESIGNADAS POR EL DIRECTORIO
Científica :
Reglamento
Artículo primero. — La comisión cientí¬
fica del «Aero Club de Chile», tiene por obje¬
to la formación délos programas de observa¬
ciones científicas aplicadas a la navegación
aérea; controlar los resultados y estudiar
toda suestión científica relacionada con la
Aeronáutica.
Art. 2.° — Los miembros de esta Comisión
serán nombrados por el Directorio del «Aero
Club de Chile» y cuidadosamente elegidos
entren aquellos socios que especialmente se
dediquen a la ciencia del aire.
Art. 3.°—El número de miembros de la
Comisión es de siete, debiendo elegir un Pre¬
sidente, un vice-Presidente, y un Secretario,
de su seno.
(*) T =densidad del aire y w velocidad
de translación relativa al viento.
220
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
Art. 4.°—La Comisión celebrará sesión
cada vez que lo convoque el Presidente y
podrá funcionar con tres de sus miembros.
Art. 5.°—Los constructores no podrán for¬
mar parte de esta Comisión.
Miembros de la Comisión
1. Lontreras Víctor, 2. Gómez Miguel A.,
3. Kaulen O. Julio, 4. Perrey Augusto, 5.
Dartnell Pedro P., 6. Urzúa Benjamín, 7.
Salas Samuel, 8. Avalos P. Manuel.
De aviación:
Reglamento
Artículo primero. — La Comisión de
Aviación del «Aero Club de Chile») Tiene por
objeto la formación de los programas de las
experiencias y concursos de aviación pro¬
piamente dichos y de asegurar su control.
Art. 2.°—El número de miembros de la
Comisión de Aviación es de seis y durarán
en funciones un año.
Art. 3.°—La Comisión de Aviación nom¬
brará de su seno una Mesa Directiva com¬
puesta de un Presidente, un vice-Presidente
y un Secretario.
Art. 4.°—La Comisión se reunirá cada vez
que la convoque el Presidente i podrá cele¬
brar sesiones con tres de sus miembros.
Art. 5.°—La asiduidad de sus miembros
por asistir a las reuniones se tomará en
cuenta para su reelección en el próximo pe¬
ríodo.
Art. 6.°—Los miembros de esta Comisión
serán nombrados por el Directorio del «Aero
Club de Chile» de entre sus asociados.
Miembros de la Comisión
1. Avalos Manuel, 2. Maluenda Juan A.,
3. León Augusto, 4. Fierro Francisco J., 5.
Venegas Armando, 6. Perrey Augusto.
Sportiva:
Reglamento
Artículo primero. El rol de 1 a Comisión
Sportiva del «Aero Club de Chile» está defi¬
nido por el Reglamento General deConcursos
de la F. A. Y.
La Comisión tiene su Secretaría en el
mismo local del «Aero Club de Chile», donde
serán guardados sus archivos por el Secre¬
tario del «Aero Club».
Art. 2.° El número de miembros de la
Comisión es de 25, designados por el Direc¬
torio del «AeroClub de "hile».
Art. 3.° De su seno designará un presi¬
dente y un secretario que son los encarga¬
dos de citar a sesiones a la Comisión cada
vez que sea necesario.
Art. 4.° Las decisiones tomadas por la
Comisión Sportiva serán válidas cualquiera
que sea el número de sus miembros asis¬
tentes.
Art. 5.° Las deliberaciones de la Comi¬
sión Sportiva deben conservar un carácter
rigurosamente secreto y solo podrán comu¬
nicarse sus acuerdos a la prensa cuando lle¬
ven la firma del 'presidente y secretario.
Art. 6.° Cuando la Comisión Sportiva lla¬
me a sus sesiones a los pilotos, estos solo
tendrán voz consultiva.
Miembros de la Comisión Sportiva
1. Avalos Manuel, 2. Arredondo Víctor,
3. Breciani Eduardo, 4. Band Armando, 5.
Cárdenas N. Nicanor, 6. Chaigneaux Fer¬
nando, 7. Cento Amadeo; 8. Dartnell Pedro
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
221
P., 9. Fleischmann Hernán, 10. Fierro Fran¬
cisco J., 11. Gálvez Juan, 12. León P. Au¬
gusto, 13. Labra M. Julio, 14. Lavin Rómu-
lo, 15. Maluenda Juan A.; 16, Morales Ber¬
nardo, 17. Perrey Augusto, 18. Peña Daniel,
19. Provazoli Virgilio, 20. Phillips Enrique,
21. Salas Samuel, 22. Salas Exequiel, 23.
Serrano Luis A., 24. Venegas Armando. 25.
Valenzuela Rafael.
Comisión de Prensa y Propaganda
Anguita Ernesto, La Serena.
Contreras Víctor, Santiago.
Cárdenas Novoa N., Taicahuano-Concep
cion.
Barros D. Manuel, Santiago.
Dartnell Pedro P., Santiago.
Díaz Garcés Joaquín, Santiago.
Guerra Jorge Andrés, Santiago.
Gálvez Juan, Santiago.
Izquierdo Domingo, Chillán.
Fernández Armando, Quillota.
Matte Jorge, Santiago.
Mesa Torres Ricardo, Antofagasta.
* * *
La Aeronáutica en la Guerra Europea
Despachos de Berlin dicen que el Minis¬
terio de la Guerra ha abandonado casi por
completo el monoplano tipo Taube, por con
siderarlo inestable e ineficaz páralos usos
de la guerra, por cuanto no puede llevar el
peso deseable, y ha ordenado concretarse
exclusivamente a la construcción de biplano
de tipo perfeccionado.
Despachos recibidos de Alemania hacen
saber que hace poco se celebró en la ciudad
de Friedrichshafen una reunión de los ex
pertos en materia de aero-navegación para
discutir la cuestión de la construción en la
cima de los zeppelines de una plataforma
para mondar ametralladoras para defender¬
los de los ataques de los aeroplanos como
el que con tanto éxito llevó a cabo el avia¬
dor militar británico teniente Warneford,
que destruyó un zeppelin arrojándole bom¬
bas después de haberse remontado sobre él
para atacarlo libremente.
Otros despachos recibidos de Alemania
dicen que al saber la noticia de la muerte
del aviador militar británico teniente War¬
neford, el Emperador Guillermo exclamó:
¡Era un valiente enemigo!
Un aeroplano alemán bombardeó el 31
de mayo a un submarino ruso en el Báltico.
Noticias recibidas por el Ministerio de la
Guerra desde Rusia, confirman que el sub¬
marino ruso se hundió a causa de este ata¬
que, que seguramente es el único en la his¬
toria.
Se anuncia que el príncipe Joaquín ha
recibido su título de piloto aviador y se ha
incorporado a un cuerpo de aviación de
la región de Flandes.
222
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
Se anuncia que un aviador italiano que vo¬
ló sobre las usinas de Trieste, fué aclamado
por la población.
Una interesante descripción de un duelo
aéreo entre un aeroplano británico que
practicaba reconocimientos sobre Peolcape-
<- '
Un Zeppeiin evolucionando sobre la escuadra ale¬
mana en el canal de Kiel.
lie a una altura de 4,000 piés y un bipla¬
no alemán provisto de doble motor y doble
hélice.
«El aeroplano alemán, dice la relación,
revoloteó alrededor del nuestro, disparando
su ametralladora, pero sin causarle avería
alguna.
«Nuestro observador disparó luego 50
tiros a una distancia menor de 200 vardas.
En este momento se vió que el biplano
hostil oscilaba, y después de otros tiros, se
le paráronlos motores y el aparato empezó
a caer lentamente hasta quedara una altu¬
ra de 2,000 piés, en lo cual volvió a volar
conlentitud rumbo incierto, expuesto a
un vivo fuego déla artillería contra aerona¬
ves «Nuestro piloto intentó completar
su reconocimiento, pero su aeroplano fué-
aIzado por los disparos del enemigo, lo cual
lo hizo volver a su punto de partida.
«Habiendo sido perforado el estanque de
bencina, la deslizarse oblicuamente hacia
abajo, el líquido incendiado, corrió hacia
adelante e hizo estallar las municiones de
la ametralladora.
«El revólver del piloto también se descar¬
gó solo por la misma causa, pero el aviador
Auto-cañón contra aeroplanos, perteneciente el ejército alemán.
BOLETIN DEL AliUO CLUB DE CHILE
•22.S
*
Aparato alemán que descubre una avanzada francesa.
no perdió el control del aeroplano, el cual iba
bajando lentamente.
«Antes de llegar a tierra, una gran parte
del aeroplano estaba destruido y quemadas
las arpas de la hélice.
«Guando al fln el aparato aterró, los ofi¬
ciales que lo tripulaban estaban seriamente
quemados. El piloto, al bajar, tropezó con
un tirante de alambre y se dañó el tobillo.
«Los pocos restos útiles del aeroplano fue¬
ron recogidos y transportados, mientras se
recibía el fuego de shrapnel de los cañones
alemanes»).
La estadística de servicios aéreos ejecuta¬
dos desde el comienzo de la movilización en
^Francia, dice una estadística oficial del Mi¬
nisterio de la Guerra, hasta el 31 de enero
último, da los sigílenles admirables resulta¬
dos. Entre las escuadrillas de aeroplanos
antiguas: y modernas, se han ejecutado en
estos seis meses de guerra, alrededor de
diez mil reconocimientos, correspondiendo
a más de 18,000 horas de vuelo.
Gomo dato terminante para darse cuenta
del esfuerzo hecho basta citar que represen¬
tan un recorrido total de un millón ochocien¬
tos mil kilómetros, es decir, cuarenta y
cinco veces la vuelta al mundo.
Estos resultados notables no han sido ob¬
tenidos sin pérdidas dolorosas, que son com¬
parable y quiza superiores a las otras ar¬
mas en la que concierne a nuestros heridos
y presioneros, naturalmente en una escala
relativa.
He aquí la mejor prueba de los servicios
y la importancia enorme, de la aviación en
la guerra.
En el campo de Avor, el célebre boxea¬
dor Jorge Carpentier, sigue en la actuali-
224
BOLBTIN DEL AERO CLUB DE CHILE
dad un curso aeronáutico para obtener su
brevet de piloto aviador por cuenta del
Estado.
Versión alemana sobre el ataque de
los aeroplanos de los aliados a
LAS FACTORIAS DE LUDWIGSHAFEN
<<Cinco o seis aviadores enemigos aparecie¬
ron sobre la ciudad a las 7 de la mañana
del j ueves. La atmósfera estaba despejada
y el ruido de los motores despertó a los
habitantes.
Los cañones abrieron inmediatamente el
fuego contra los aeroplanos; pero éstos evo¬
lucionaban sobre la ciudad y sobre el Rhin,
a una grande altura. Después de arrojar
gran número de bombas, la flotilla aérea
enemiga se alejó hacia el oeste.
Una bomba cayó en casa del consejero de
la ciudad, Herr Zeutch, donde mató a tres
personas e hirió a Herr Zeuth y a cuatro
personas más. Otra bomba mató a tres per¬
sonas e hirió a cuatro.
El ataque fué dirigido especialmente con¬
tra la fábrica de tinturas: en los techos v pa-
tios de cuyos edifiicios cayó una verdadera
granizada de bombas. En este estableci¬
miento hubo cinco muertos y quince heridos,
pero el trabajo de la fábrica no se inte¬
rrumpió.
Uno de los aviadores que participaron en
el raid y cuya máquina fué averiada por
un disparo de cañón, se vió obligado a des¬
cender; pero antes de que los soldados ale¬
manes pudieran tomarlo prisionero, incen¬
dió su máquina para impedir que cayera en
nuestro poder.
Premio a un aviador militar canadiense
Por recomendación del generalísimo
Joffre se le ha concedido la Cruz de la Le¬
gión de Honor al teniente canadiense War-
neford, que destruyó, atacándolo desde su
aeroplano, a un zeppelin cerca de Gante.
LAS AEROPLANOS DE LA MARINA AUSTRIACA
BOMBARDEAN A VENECIA Y DESTRUYEN EL
DIRIGIBLE «CITA DI FERRARA»).
«Un telegrama del comando naval anun¬
cia que el aeroplano de la marina «L 47»,
tripulado por el oficial Bonfield y que lle¬
vaba como oficial observador al cadete na
Aeroplanos aliados en un «raid>> a las costas alemanas.
B'it.ktíx del aero club de n ile
225
*
Probable itinerario que ban seguido los Zeppelines por el Mar del Norte en su «raid» a las costas inglesas.
• YARMOÜW
20 fe 30
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Í/'TÍlES DE LA FRISE ,‘C
K1NQ3 EYNN
2 z heures 45
\EMBOUCHURE
WDE L'ELBE
PD A RE 'DE
CUXHAVEN
STATION DE T.S.r
val Vernstrobel, bombardeó con éxito esta
mañana a Venecia, arrojó varias bombas en
un hangar de dirigibles de Muramo, dos mi-
^ lias al noreste de Venecia y, finalmente, so¬
bre un caza-torpedero enemigo.
«Otra comunicación oficial dice que el di¬
rigible «Citta di Ferrara», que regresaba de
Fiume esta mañana, fué atacado, incendia¬
do y destruido por el aeroplano déla ma¬
rina «L 48», manejado por el teniente Olas-
ing, y que llevaba como observador al ca¬
dete naval von Fritsch. Dos oficiales y
BOLETIN DEL AERO CLUB DE HILE
220
cinco tripulantes de esta nave fueron cap.
turados».
«RAID» DE LOS AVIADORES AUSTRIACOS EN
TERRITORIO SERVIO
Tres aeroplanos austríacos volaron sobre
bre la ciudad de Raguyevatz, sobre la cual
arrojaron algunas bombas que causaron la
muerte de tres personas e hirieron a diez.
Los aviadores servios persiguieron a los
austríacos, a los que alcanzaron cerca de
Semedervo, donde se trabó un vivo tiroteo
Tubos de hidrógeno para inflar Zeppelines, depositados
en Bélgica.
en el aire y que causó la caída de uno de
los aeroplanos austríacos. Aunque el aparato
alcanzó a caer en territorio austríaco a bue¬
na distancia, los aviadores servios pudieron
distinguir perfectamente una columna de
humo que se levantó desde la máquina
cuando ésta llegó a tierra.
UN AEROPLANO ENEMIGO VUELA SOBRE
ROMA
Un aeroplano enemigo voló anoche sobre
esta capital.
Inmediatamente de conocerse la presencia
de una nave hostil se apagaron todas las
luces.
Todas las preguntas hechas respecto de
esta extraña excursión han quedado sin
contestación. Sin embargo, puede estimarse
como una respuesta una publicación hecha
por «II Messaggero» y que dice: «Nuestros
enemigos lograron traer a Roma un aero¬
plano que se ha mantenido oculto y que ya
ha volado sobre la ciudad».
AEROPLANOS GIGANTES PARA COMBATIR
A LOS ZEPPELINES
De acuerdo con lo anunciado en la Cá¬
mara de los Comunes, por el subsecretario
parlamentario del Ministerio de la Guerra,
Mr. Tennant, el Gobierno está construyendo
aeroplanos gigantes de gran capacidad para
destinarlos a combatir a los zeppelines ale¬
manes.
LAS VÍCTIMAS DEL BOMBARDEO DE K ARLSRUHE
Los diarios alemanes anuncian que en
Karlsruhe hubo 27 víctimas a consecuencia
del bombardeo de los aeroplanos aliados,
que el gran duque de Badén envió sentidas
condolencias al burgo maestre de esa ciudad;
que la reina viuda de Suecia, que se encon¬
traba en Badén visitó los sitios de los per¬
juicios, y que las víctimas fueron enterradas
en la noche con gran solemnidad.
EL BOMBARDEO DE KARLSRUHE
Se comenta el ataque de los aviadores
de los aliados a Karlsruhe como una empre¬
sa de una audacia extraordinaria. Se sabe
que los daños causados por el bombardeo
son enormes.
PROCLAMAS Y BOMBAS ARROJADAS POR LOS
AVIADORES FRANCESES
Los aviadores franceses han arrojado en
Alsacia una proclama a los habitantes en la
que les comunican que los italianos colabo¬
ran a la destrucción de Alemania, y varias
bombas sobre Guebriller y Colmar.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
227
SOBRE LA SUERTE DE LOS TRIPULANTE DE
UN DIRIGIBLE ITALIANO
El comandante del dirigible italiano que
cayó y se incendió en territorio austríaco,
ha telegrafiado a su familia, anunciándole
que está prisionero, y que toda la tripula¬
ción de la nave se salvó junto con él.
UN AEROPLANO ALEMAN SE VE OBLIGADO A
ATERRIZAR EN TERRITORIO FRANCES
Un aeroplano alemán se vió obligado, a
causa de un accidente, a aterrizar cerca del
viaducto de esta canital. Los aviadores ene-
A.
migos, que fueron hechos prisioneros, alcan¬
zaron, antes de ser capturados, a hacer es¬
tallar sus bombas, las que destruyeron el
aparato.
DESMENTIDO DEL VIAJE A ITALIA DE UNOS
AVIADORES
Se desmiente que los aviadores Vedrines
y Brindejonc des Moullineaux, se hayan di¬
rigido a Italia,
l T n hidro avión regresa a bordo después de un reconocimiento en los Dardanelos.
228
BOl.KTJN DEL AERO CLUB DE CHILE
Un Zcppclin es destruido en su aterrizaje en Bélgica.
DUELO ENTRE UN AVIADOR FRANCES Y UNO
ALEMÁN EN ALSAC A
Se ha publicado una información oficial
francesa que dice:
«Habiéndose observado un aeroplano ene¬
migo volando sobre nuestras líneas en As¬
pad), cerca de Tahnn, un sargento aviador
de nuestro ejército montó en su aparato y
en treinta minutos se remontó a una altura
de 10.500 pies y avanzó en seguida contra
el enemigo.
«Se cruzaron varias series de disparos, de
las ametralladoras, de que ambos aeropla¬
nos iban armados, y una bala dió en el mo¬
tor del aeroplano francés. El sargento avia¬
dor, que había descendido, se remontó otra
vez hasta colocarse sobre su adversario, con
tra el cual hizo tres series de disparos. En
la tercera, el aviador francés vió que el avia¬
dor alemán levantaba los brazos en alto v
luego pudo observar cómo la máquina em¬
pezaba a caer hasta que se precipitó como
una piedra al suelo, dentro de las líneas fran¬
cesas.
«El aviador francés descendió sin perder
un instante el control de su máquina, exa¬
minada la cual se encontró que una bala ha¬
bía perforado un cilindro del motor, después
de cruzar la coraza de acero que lo protege.
«El aviador estaba también ligeramente
herido en el cuello».
GRAN RAID AÉREO QUE PROYECTARIAN LOS
ALEMANES SOBRE PARÍS Y LONDRES
El Rey de Wurtemberg, que ha llegado a
Friedrichshofen, ha declarado que los ale¬
manes emprenderán en breve un gran raid
aéreo con zeppelines y aeroplanos sobre
París y Londres, y que en adelante atacarán
sin consideración a las ciudades abiertas, en
vista del proceder de los aliados que han
atacado a Karlsruhe. Los diarios de es^
última ciudad, reclaman enérgicas repre¬
salias.
ftOtÉTIN DEL AERO CLUB DE CHILE
229
LOS AVIADORES CANADIENSES QUE IRAN A
PRESTAR SUS SERVICIOS A EUROPA
En el mes próximo cruzarán el Atlántico
^ los primeros aviadores canadienses que irán
a prestar sus servicios en los ejércitos britá¬
nicos que luchan en Europa.
La Escuela de Aviación de Toronto se
apresura para despacharla clase que actual¬
mente recibe instrucción en ese estableci¬
miento, para hacer lugar a los nuevos alum¬
nos.
Se han presentado másdemil solicitudes
de admisión.
* * *
LA AVIACION EN LA GUERRA EUROPEA
A RECTIFICACION DEL TIRO
El profesor Werner, corresponsal de La «Una tarde tomábamos confortablemente
Gaceta de Colonia, que se hallaba en elCuar- nuestro café, después de almuerzo, el ger.e-
tel General del general von Ivluck, refiere lo ral, su Estado Mayor y yo. De repente se
siguiente: oyó:
© ©©©©©© ©©©©©© 99999c»3999<3<3 9
©
©
© Baste, para probar la importancia
© de un avión en la guerra, una céle-
y bre proclama del general von Kluck:
«Cuando un avión francés aparez-
© ca, es necesario que toda vida cese: 9
© Q
© los cañones deben callar, detenerse los o
© convoyes y ocultarse la artillería».
© * O
© O
©©©©©©© ®( 9 < 9<309 909006 * ©©©©©© 9
¡s.s.s.s...
brum! Un silbido
agrio y cortante,
como el que se
produce fusti¬
gando el aire
con un junqui¬
llo y después un
estallido sordo.
©0000 iJ 0000000
©
©
© En la primavera próxima Francia
© tendrá en su reserva, 1,200 pilotos
q nuevos y otros tantos aparatos, dis-
^ puestos a entrar en campaña; entre
© tanto Alemania habrá montado una
©
O nueva flota de super-zeppelines con
la que atacará a Inglaterra.
9
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9
9
9
9
9
S
Es una granada que ha caído en la po¬
blación, a algunos centenares de metros de
nosotros según parece. Escuchamos con
estupor, y nos miramos los unos a los otros.
Pasan algunos minutos y se oye nueva¬
mente: ¡S.S.S.S. brum! Esta vez es mucho
más cerca. Las ventanas retiemblan; la gra¬
nada ha debido caer al otro lado de la calle
o en el jardín próximo.
Cuando se está en la línea de fuego o en
alguna menos avanzada, pero bombardeada
todos los días por el enemigo, una granada
üue estalla a cien o doscientos metros no
impresiona. Pero ¡aquí, en medio del Cuar¬
tel General, en un lugar donde hace mucho
tiempo no ha caído ningún proyectil!
En la calle, las gentes escapan corriendo.
Se alejan los autos que están en la zona
amenazada. Vamos al jardín que está delan¬
te de la ca«a para ver a dónde llegan las
granadas ¡S.S:S.S... brum! una más, y si¬
guen otras.
Todos los disparos caen en una zona re¬
ducida. Parece que apuntan a la estación;
allí cerca ha sido muerto un sub-oficial. Los
demás proyectiles no han producido daños
de importancia. En la estación hay justa¬
mente un gran tren que acaba de ser carga¬
do de municiones. Probablemente allí con¬
centran sus tiros los franceses.
Mientras el bombardeo ocurría, un aero¬
plano francés que huyó inmediatamente,
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
230
volaba sobre el cuartel. El fué seguramente
el que descubrió el tren de municiones y
rectificó el tiro con señales aéreas, para ha¬
cer caer los disparos en la estación.
Al día siguiente se desenterró una grana.
Londres de noche: explorando el espacio.
da que no había estallado. Era del calibre
105».
El aviador Gilbert, uno de los más exper¬
tos aviadores franceses, acaba de ser conde¬
corado por tercera vez.
He aquí como relata una de sus hazañas
uno de los periódicos de París:
«Al volver de un reconocimiento sobre
San Quintín, llevando a bordo de su aero¬
plano un teniente observador, vió a un avia¬
dor alemán.
Comenzó a perseguirle.
Veinticinco minutos después, ya en las in¬
mediaciones de Amiens, logró colocarse en¬
cima del aviador alemán, y trató de acer¬
carse para disparar contra él.
El teniente observador que acompañaba
a Gilbert disparó contra el piloto alemán, a
diez o doce metros de distancia.
Vieron que el piloto alemán permanecía
inmóvil y comenzaba a descender.
Por su parte, Gilbert inició en seguida el
descenso en la misma dirección que el ene¬
migo seguía.
El observador francés volvió a disparar
de nuevo.
La bala atravesó el pecho del observador
que acompañaba al aviador alemán, que¬
dando éste muerto en el acto.
Los disparos siguieron, y el piloto alemán
aceleró el descenso. Gilbert descendió tam¬
bién, y él y su acompañante se precipitaron
al aparato enemigo. Cuando llegaron, el pi¬
loto alemán sufría un desvanecimiento, Gil- ^
bert le ayudó a levantarse, llevándolo hasta
la Cruz Roja.
El alemán estrechó su mano y le felicitó.
Convenientemente asistido y vendado, el
teniente Keller—que éste es el nombre del
piloto alemán—fué colocado en un coche y
conducido a un hospital, donde más tarde
le vió Gilbert.
El teniente Keller está ya bien, y Gilbert
y él se han hecho muy amigos.
El alemán ha entregado a Gilbert un do¬
cumento escrito de su mano, en que se lee:
«El teniente aviador alemán Keller da las
gracias al aviador francés Gilbert por su
amistosa acogida que le ha dispensado des¬
pués de perseguirle de modo admirable.»
Gilbert ha ofrecido llevar ese documento
a los alemanes en el primer vuelo que rea¬
lice sobre territorio germánico.
LAS ESCUELAS REABIERTAS
El Ministerio de la Guerra francés dictó
hacia mediados de enero un decreto autori¬
zando la reapertura de las diversas escuelas
Otro hidro.avión en los Dardanelos.
de aviación civiles y militares de todo el
país, a fin de regularizar en todo lo posible
el desarrollo sportivo dentro del país.
BOLETIN DEL AERO CLUB DE (HILE
í231
Pueden, pues, los civiles que quieran, con¬
tinuar sus aprendizajes y sus raids en Fran¬
cia siempre dentro de las regiones no afec¬
tadas por la guerra.
Al mismo tiempo se ha aumentado el nú¬
mero de escuelas de aviación por cuenta del
Estado y se han hecho a las casas construc¬
toras grandes adelantos y préstamos para
facilitarles la construcción de nuevos apa¬
ratos que el Gobierno cree poder necesitar
en breve.
PROMOCIONES DE AVIADORES
Rolando Garrós y Brindejon des Mouli-
nais, actuales sargentos del ejército francés,
acaban de ser promovidos por hechos nota¬
bles al grado de sub-tenientes.
EN FRANCIA
Llevado a la Cruz Roja, hízose necesaria
la amputación de dos dedos de la mano iz¬
quierda.
EL KAISER Y LOS ZEPPELINES
Guillermo II hizo últimamente una visita
de inspección a las bases navales alemanas,
y a las estaciones de zeppelines de Cuxla-
ven y Heligoland. Primeramente había vi¬
sitado Zeebrugge, donde se hallaban nueve
submarinos, y la base de los zeppelines, si¬
tuada entre Ostende y Blackenberghe. En
este último punto se hallan tres dirigibles,
de los cuales dos participaron en el «raid» a
la costa inglesa. La salida de ambos para
ese viaje fué presenciada por el Kaiser y el
conde de Zeppelin, quienes pasaron allí la
noche a tal objeto.
En el Havre, ante el temor de que los
aviadores alemanes arrojen bombas sobre
aquel puerto, se ha ordenado al vecindario
que oculte las luces de sus habitaciones
por las noches, poniendo persianas en ios
balcones.
UN OFICIAL HEROICO
En las inmediaciones de Dixmude, un ofi¬
cial aviador alemán salía para hacer un
nuevo reconocimiento sobre la dirección de
las tropas francesas en avance. Repentina¬
mente sentíase atacado por destacamentos
que el no había visto y que seguramente ha¬
llábanse bajo un bosque. En un momento
sintió el silbar de cientos de balas a su alre¬
dedor. Y, cuando ya se creía indemne, venía
una a pegarle en la mano, hiriéndole los
dedos.
El dolor fué horrible. Sin embargo el bravo
muchacho lograba soportarlo, terminando
su raid y llevando al cuartel general alemán
los datos solicitados.
FLEMA ALEMANA
Dos aviadores alemanes, piloto y pasaje¬
ro volaban sobre una región ocupada por
tropas francesas. A pesar de que hallábanse
a una respetable altura, en un momento
dado comenzaron a llover alrededor del
avión, millares de explosiones.
El pasajero, un muchacho de excelente
genio, sacó de su cartera una hoja de papel
y en pleno vuelo escribió, lanzando luego la
hoja hacia tierra.
«No se molesten: no necesitamos balas»...
H. P. SERA REEMPLAZADO POR C. G. S.
Hasta hoy día se ha estado usando la fór¬
mula H.P. (horse power) para designar la
potencia mecánica. Parece que pronto se
empleará la fórmula C. G. S. que significa
centímetro-gramo-segundo y para la poten¬
cia de los motores el término «Watts». De
modo que un motor de 12 H. P. será en ade¬
lante 9 kilowatts.
* * *
232
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
Los Centinelas de París
lié aquí que París ha apagado sus luces
eléctricas y sus picos de gas: lié aquí la ciu¬
dad que se envuelve en misteriosas tinieblas
y en engañosas penumbras: los proyectores
no barren más el cielo con sus pinceles de luz
ojeando las nubes para descubrir las som¬
bras fugaces de los enemigos del aire. Y es
que después de los paseos de los taubes que
en un momento amenazaron a París, el
enemigo prometíase otra sorpresa. Tras los
aviones, sobre la capital de Francia, se alza¬
ba la amenaza de un fantasma gigantesco:
el zepellín.
¿Los dirigibles alemanes visitarán la ca¬
pital francesa? En todo caso, allí se le es¬
pera. París tiene sus centinelas: de día como
de noche, hay quien le guarde y le defienda.
EL NIDO DE LOS PÁJAROS PARISIENSES
Los taubes visitaron a París, y la ciudad
hubo de defenderse. El 11 de octubre una
escuadrilla protegía ya el campo atrinchera¬
do de París.
Esta escuadrilla tiene su campo de con¬
centración al nordeste de la capital, admi¬
rable situación de orientación sobre el ene¬
migo, contando con un buen número de
aparatos perfectamente adaptados para la
caza de aviones enemigos. Cada uno de
ellos posee su ametralladora, sitio de piloto
y observador, a más de otros medios violen¬
tos de destrucción.
(Aquí, la censura, ha arrasado con un lar¬
go párrafo).
El aeródromo está severamente defendi¬
do de la curiosidad pública y los más privi¬
legiados no pueden ver sino muy poca cosa.
Al extremo de una calle triste, entre casas
bajas, se abre el horizonte sobre el campo.
Es allí, a orillas del camino que parece hun¬
dirse hasta perderse de vista, que se ha co¬
locado el nido de los pájaros parisienses,
cazadores de aguiluchos, una hilera de gran¬
des hangares cerrados, barricadas de madera
que ocultan todo a la vista, y un campo
inmenso defendido por cañones especiales
contra los aviones. Y en el vasto terreno,
una reunión en que pueden verse todos los
uniformes militares y mecánicos de combi¬
nación azul. Ninguna idea de guerra, de
combate evoca aquel campo tan tranquilo,
igual a todos los demás. Pero, si en una de
o
esas construcciones de madera surgida rápi¬
damente del suelo, campanillea el teléfono,
es bastante para que la calma se transfor¬
me en pocos segundos en una fisonomía de
guerra.
UN AVIÓN ENEMIGO IIA SIDO SEÑALADO
Veamos qué pasa en caso de alarma. Un
Taube llega a tiro de ala sobre París. De
ciudad en ciudad, la telegrafía sin hilos y el
teléfono han dado su grito de alarma. «Avión
señalado, tal sector». Porque París y sus
pueblecillos, grandes o chicos, están, bajo el
punto de vista de la defensa aérea, dividi¬
dos en un cierto número de «sectores».
Los aeroplanos de vigilancia que vuelan
siempre sobre París y que están de acuerdo
con el aeródromo, verdaderos centinela de
la ciudad, comienzan de inmediato la caza,
sin necesidad de bajar a recibir órdenes. La
colmena inmensa se pone en movimiento.
Los aviones salen de los hangares en
dos minutos. Están siempre cargados de
esencia, la ametralladora lista y la carabi¬
na armada. Los aviadores, ya vestidos con,
sus sacos de cuero sus gemelos y sus ant cojos
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
233
el porta carta en bandolera, saltan a sus
puestos ájiles y alertas.
— ¿Esencia y contacto?
— Esencia y contacto.. .Listo!
Una vuelta de hélice y los 130, 200 H. P.
se pone a rugir.
Una señal:
«¡Lachez tóut!>>
Y al ras del prado, el aparato huye. Lue¬
go, de un salto, comienza a subir, para lan¬
zarse hacia enemigo que han señalado allá
en lo alto, la brújula marca la dirección. La
carta indica el camino y la aguja oscilante
del altímetro va marcando 1.500, 2,000,
3,000 metros. A plenas alas el pájaro res¬
bala. Buen viento de atrás: 125klms. ala
hora ¡por lo menos!
El piloto en el volante y el observador
con los gemelos en la mano, están atentos,
silenciosos. De pronto una mano, se posa
sobre el hombro del piloto: Un dedo mues¬
tra algo: el observador ha apercibido allá,
lejos, un punto negro que vá cortando el
aire entre dos nubes.
Se trata entonces de maniobrar pruden¬
temente: no presentarse de flanco al enemi¬
go y aprovechar de la velocidad adquirida
para utilizar el arma cuando el enemigo ten¬
ga la suya encubierta por su mismo aparato.
Acercarse, subir de un salto audaz, dominar
al adversario. El enemigo es todavía el blan¬
co trepidante que lila y se encabulle. Es
preciso acercarse por lo menos a 100 metros
para estar seguro de vencer.
Largo tiempo sigue la caza. Pero he aquí
que aparecen las líneas alemanas. Esa vez
no ha habido suerte y el Taube está ya en
seguridad.
Los cazadores vuelven a ser hombres y es
entonces cuando sienten frío, la bruma, el
viento y sus traicioneros remolinos. Otros
(enemigos están allí, en el sitio de los que
acaban de huir. El pájaro no está seguro de
volver al nido: la muerte invisible, vuela
alrededor: está en la tempestad que burla y
golpea brutalmente al avión, o en la lluvia
que corta; y está también en los copos mis¬
teriosos de las nubes, resbalando como
alas en el mar deshecho: está por último
en el motor, corazón tumultoso del pájaro
que quizá tras su esfuerzo va a sentir una
inesperada fatiga y será así la pane en pleno
cielo: quizá la caída.
Pero no: todo vá bien. El motor continúa
su canción violenta. Solo el frío pone rígido
el cuerpo y quema los ojos tras los vidrios
empañados de los lentes. Aparece en fin el
campo familiar con su hilera de hangares ce¬
rrados.
UNA PERSECUCIÓN EN LOS AIRES
¿Cuáles son los aviadores que defienden
a París?
La censura militar ha tachado los nom¬
bres. El aeródromo está, eso si, lleno de vo¬
luntarios. Profesionales de la aviación, en¬
cargados de misiones peligrosas; oficiales y
sub-oflciales que los planes de movilización
habían enviado a tareas monótonas; obscu¬
ros mecánicos heridos gravemente en el
campo de batalla y que una vez curados no
han podido volver a tomar su sitio en el fren¬
te. Uno de ellos, a la vez de los más jovenes
y más modestos, quiso contarnos el emocio¬
nante episodio de una caza a un Taube, de
laquefué héroe allá por diciembre. Volvía
entre 2,000 y 2,500 metros de altura, con su
mecánico, desde las lincas alemanas después
de una misión de reconocimiento que había
sido felizmente cumplida. Iba ya a bajara
su nido, cuando percibió dos aparatos, uno
francés y otro alemán que combatían. El
más lento, un biplano francés, era ganado en
velocidad. Fatalmente, el combate iba a
serle funesto: la superioridad de marcha dá¬
bale la elección de posición al enemigo.
Y decidió salvarlo. Tras de tomar altura,
se acercaba para cortar el «allumage» des¬
cendiendo sobre el avión alemán, sin que
234
BOLETIN DEL AERO CLUB DE CHILE
éste lo notase. Así, el biplano francés hallá¬
base ya a solo 300 metros. Embebidos en el
combate, los dos alemanes no miraban ha¬
cia lo alto, hipnotizado por la presa cercana.
Pero de súbito pone él su motor en marcha
y aquéllos, sorprendidos, levanta su cabeza.
«No olvidaré jamás,—nos dijo,—la expre¬
sión de terror de esos dos hombres. Yo tuve
allí la impresión de ser el dueño del destino;
de la fatalidad. Mi mecánico que atendía la
ametralladora iba a tirar una andanada de
treinta balas y a deshacer aquel pájaro ene¬
migo. Estábamos apenas a veinte metros,
cuando una explosión sorda se produjo y
nuestro cañón calló. Una bala había blo¬
queado la boca. Los alemanes lo compren¬
dieron. Picaron con toda destreza hacia tie¬
rra, hicieron una maniobra engañosa y se
alejaron hacia sus líneas. La persecución
hubiera sido vana y peligrosa.
La sorpresa fué para mi... .y
VIGILANDO LA CIUDAD NOCTÁMBULA
Desde hace algún tiempo; los vuelos de
reconocimiento nocturnos tiene lugar. El
mismo servicio que en el día, asegura la tran¬
quilidad del sueño de los parisienses.
Ensayos concluyentes han sido hechos
durante la noch e del 19 de febrero. París
apagó sus luces, una escuadrilla salió; los
aparatos volaron por encima de la ciudad a
obscura, no llevando más luzque una ampo¬
lleta para alumbrar la carta del piloto y la
ametralladora. Los resultados han sobrepa¬
sado toda esperanza. En cuanto al cuidado
diario, ha sido más activo que nunca. Tan
solo en los días 4 y 5 de febrero se hicieron
cincuenta rondas aéreas.
Y los taubes no han vuelto.
(De Lectures pour toas).
En el Aero Club de Chile.
El 31 de julio pasado en la tarde visitaron el Aero Club de Chile los oficiales uruguayos que han sido de¬
signados para hacer su aprendizaje en nuestra Escuela de Aeronáutica Militar, tenientes Juan Boizo y A.1-
demar Sáenz, acompañados de los oficiales de la Escuela, tenientes Víctor Contreras, Amadeo Casarino y
Darío Aguirre.
En el Aero Club fueron recibidos por el presidente de la institución, don Jorge Matte Gormaz, y vai'ios
miembros del directorio, siendo obsequiados con una copa de Champagne.